06, Mar 2017

La grandeza de los sátrapas

EL AUTOR

César Musalem Jop

1. En El muchacho persa, Mary Renault relata la grandeza de los sátrapas persas, citando al último pretendiente a dominar La Hélade, no solo a Esparta y Atenas. Darío III es el sátrapa de sátrapas de esos días.

1.1. El sátrapa novelado conduce a naciones mil hacia sus destinos sometedores de pueblos sin instituciones, ni liderazgos amorosos, mucho menos de conductores religioso – espirituales que los defiendan.

1.2. Los guerreros de mil naciones al atravesar territorios rumbo a La Hélade, agotan los granos, los frutos, las hierbas, las sabandijas y ganados, dejando el lecho de los ríos sin agua, pues son miles las bestias de carga ávidas de beberla, al igual que sus dueños.

2. Después llegaron los actos hazañosos del desfiladero llamado de las “Puertas Calientes”:

Las Termópilas apoyados unos cientos de espartanos por unos miles de montañeses defendiendo a sus matrias. Con ello, la unión defensiva de los enemigos eternos en Grecia: Atenas con Esparta liquidará los deseos de conquista.

3. En el apasionante texto descubrirá cómo la satrapía más poderosa de todos a través de milenios fue humillada; al igual que los gringos en la Guerra de Vietnam:

3.1. Los invasores estaban de sus fuentes de aprovisionamiento natural a miles de millas. Igual que gringos y persas.

3.2. Sus recursos humanos eran 63 por ciento de soldados provenientes de las minorías racionales, ahora odiadas por el señor presidente de los Estados Unidos, en forma idéntica que los ejércitos persas formados por levas realizadas en los pueblos sometidos.

3.3. Su oficialidad, enlaces técnicos en comunicaciones, cuerpos de proveeduría, fueron blancos pobres, sin gran preparación con algunos cuerpos técnicos, tecnólogos o universitarios cubriendo 100 por ciento del ejército americano; seguramente que los cuerpos bélicos de Darío III eran dominados o mandados por miembros de la nobleza persa.

3.4. Los invasores gringos luchaban con una carga de decenas de kilos de peso en terrenos lodosos, húmedos, en selvas pletóricas de alimañas y el calor sofocante; en cambio, los vietnamitas llevaban un bagaje de 14 kilos, usando a la naturaleza como aura, con el agregado de la nacencia con dignidad patriótica.

4. El sátrapa persa se acompañaba de su serrallo de 200 mujeres aristócratas de diversas nacionalidades.

4.1. Ellas requerían de una tina individual para bañarse, de alimentos especiales de sus sitios originarios; con ropas lujosas limpias, perfumadas, durmiendo en comodidades como si estuvieran en el harén del palacio, listas para el goce carnal del sátrapa cuando él lo determinara.

4.2. Esto requería miles de servidores distraídos de lo bélico. Vivían en una satrapía.

5. Los derrotan a los persas unas tropas intra inferiores en mínimo, rápidas, sin gran cuerpo logístico, armadas con una espada, un escudo, una lanza, comiendo frugalmente de una tierra que defendían hasta la muerte, durmiendo bajo el cielo en una manta simple; en la misma forma que en la Guerra de Vietnam que ocasionó cientos de miles de jóvenes gringos sacrificados bajo cánceres producidos por el manejo del Factor Naranja, un defoliante de la selvas vietnamitas que las mató de 25 a 50 años.

6. ¿Qué chingaos tiene que ver este libro con las pensiones presidenciales abarcantes de cientos de servidores públicos, distraídos de lo administrativo federal, más una lana considerable en efectivo?, ¡nada! Usted también opine asumiendo su responsabilidad ciudadana.

“México no es una satrapía, es una República, Federal Soberana”.

7. Si alguien está en contra de que los servicios prestados por los expresidentes no sean recompensados generosamente: Quéjese clamando su desaparición a los diputados federales en el caso presidencial, y a los legisladores locales en provincias, pues los señores exgobernadores bajo el principio de imitación lógica también viven republicanamente.

8. Si no nos atrevemos a mejorar este sistema de organización social, corrigiendo los excesos del mismo, estamos encaminando al futuro de los que vienen hacia tantas revoluciones como entidades federativas hay necesarias para cambiar el sistema por anacrónico.

NUESTRA CASA

Alfonso Yáñez Delgado, combatiente internacional por el progresismo socialista en 32 países; emérito periodista de a devis; escritor ultimista, que no apocalíptico, invita al juarismo acantonado en Puebla: 21-III-2017. 12 horas. Vestíbulo de la BUAP. Proclamador: Emilio Álvarez Icaza Longoria.

cesarmusalemjop@hotmail.com

 

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