16, Mar 2017

De cárdenos obscuro, entrepelados y con corbatín… ¡Que 22 años no es nada!

EL AUTOR

José Alberto Vázquez Benítez

Con pintas que van del cárdeno claro al obscuro, pasando por el entrepelado, todos con corbatín al pecho, algunos caribellos, son los piedranegrinos, que este domingo habrán de pisar el albero de la Plaza México, después de veintidós años de no hacerlo.

Con ellos vienen espuertas llenas de recuerdos y tradición de grandes triunfos; el tiempo ha pasado y parece que ¡Veintidós años no es nada!

Incluimos en esta nota un cartel del año 1913: Juan Belmonte y Rodolfo Garona con 6 Piedras Negras.

Y, va otro, todavía en el viejo Toreo de La Condesa mano a mano de tronío entre dos espadas de época: Fermín Espinosa “Armillita” y el llamado “Torero de México” Alberto Balderas, que, por cierto, ese sí lo era, torero del pueblo. Acartelados con 6 Piedras Negras 6.

Llama la atención de ese cartel, los precios de acceso de esos años, los treintas: un palco de contra barrera para seis personas, $66 pesos, a $6.60 por cabeza, en barrera de sol, de primera fila, aquellas que Agustín Lara no “cambiaba por un trono” y que compartía con la bella María Félix costaba $7.70 (los centavos eran el impuesto).

Como todos sabemos La México se inaugura el 5 de Febrero de 1946 y ese mismo año “Piedras Negras” en tarde de presentación en esa plaza ya tiene su primer triunfo de apoteosis con el toro Nacarillo”, lidiado por Fermín Espinosa “Armillita” 15 de diciembre de 1946, al que le cortó las 3 orejas 2 y el rabo, alternantes: Manuel Rodríguez “Manolete” y Alfonso Ramírez “Calesero”.

Y, en 1982 “Timbalero”, con la faena considerada la mejor de Mariano Ramos “La México”, “Fundador”, “Jarameño”, “Talismán”, son algunos de los ilustres nombres de toros que han llenado de gloria el nombre de esta casa ganadera.

Y mucho peso tiene en la historia de las ganaderías de lidia mexicanas el hecho de que está ubicada en la hacienda de “San Mateo Huixcolotepec”, municipio de Santiago Tetla en Tlaxcala. Esperamos que ocurra lo mejor para mayor gloria de la divisa Rojo y Negro y porque así lo merece el empeño de su actual ganadero Marco A. González Villa y su inquieto heredero Patricio.

Mientras, y ahí en La México predomina lo absurdo con el diseño y contenido de la tarjeta de calificación para seleccionar de los cuatro actuantes a los dos que pasan a lidiar los toros quinto y sexto de las corridas de la Feria de la Cuaresma, califican: valor, expresión artística, actitud y capacidad con la espada…!! (Sic..), y para colmo, el jurado son…¡las Peñas Taurinas! Haga usted el cabor fabrón, para poner de acuerdo a esa bola de vividores, exhibicionistas y protagonistas.

Y la ¿calificación, valoración del conocimiento de los terrenos del toro y el torero, la variedad y repertorio de lances y pases; “el temple”, y, más que la “capacidad con la espada”: la ejecución de la suerte, entrega, colocación de la espada y efecto?

Por ello, el pasado domingo, al torero que se le fue su toro vivo, lo premian, absurdamente con un toro extra, mismo que… ¡También se le fue vivo! Mejor hubieran recurrido al viejo y socorrido recurso, de los nombres en concurso en una tabla y aplicar el “aplausometro”.

El hierro de Piedras Negras que herrado a fuego lucirán los 6 piedranegrinos 6 de este domingo.

Interesante, histórico cartel del año 1913.

Hermoso cartel del año de 1933 que anuncia a los “Piedras Negras” en el mano a mano entre Fermín Espinosa “Armillita” y Alberto Banderas.

Uno de los 6 toros 6, más dos reservas que envió la casa a La México, en número 517, cárdeno claro, corbatín al pecho.

El absurdo formato de la tarjeta de calificación para pasar a matar toro extra en la “Feria de la Cuaresma”.

Puyazos con la punta de la pluma
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