16, Ago 2017

¡Silencio…, respetemos su decisión!

EL AUTOR

José Alberto Vázquez Benítez

Se va Morante de los toros. ¡Es definitivo. Confirmado! Cierto, pero no es la primera vez que se retira y quizá no sea la última. Con esta serán tres veces las que anuncia su retiro. Esto, como siempre ha levantado ámpula e incluso existen quienes se alegran del anuncio. 

Obviamente quienes no poseen la maravillosa virtud de la estética que tiene el de la Puebla del Rio son los únicos que se alegran y hasta llegan a burlarse, y es que Morante es la chispa, el pellizco de la interpretación artística en su máxima expresión…ellos, los amargados; los tristes de espíritu y feos del alma y el cuerpo, sólo ellos pueden alegrarse de su partida.

Aquellos a quienes Dios todopoderoso no marcó con la divina gracia de entender lo bello; aquellos que de por sí son feos del físico, por fuera y por dentro tendrán que alegrarse de la partida de quien siempre iluminó los alberos del mundo con su enorme interpretación del arte de lidiar toros. 

Así la tarde de este domingo al regresar al hotel, viniendo de la Plaza del Puerto de Santa María, ante los suyos, exclamó José Antonio Morante Camacho: ¡No puedo, no aguanto más!

Expresión similar a la que un 28 de agosto, pero de 1947, hace setenta años, otro monstruo de la genialidad Manuel Rodríguez Sánchez dijera en el patio de cuadrillas a su amigo y compañero, Luis Miguel Dominguín: ¡No puedo más hasta aquí he llegado! Un rato más tarde en el ruedo de la Plaza de Linares: “Islero” el negro de “Miura” se encargó de que hasta ahí haya llegado tan singular carrera. 

De que esto va en serio, lo es, pues aparecen ya en el corto plazo 10 Fechas 10, en las los empresarios tendrán que encontrar reemplazos o coletas que entren a sustituir a Morante, una vez que ha anunciado su retiro. “Se marcha el último genio de la Tauromaquia,  justo cuando La Fiesta más necesitaba toreros de su categoría”, escribió Álvaro Acevedo: La Razón. Extraña enfermedad psíquica Trastorno de la despersonalizacion, de carácter endógeno que Morante padecía desde 2004, visitó entonces psiquiatras y psicólogos,  incluso viajó a tratarse a Miami, esta parece ser una nueva recaída. 

Cabe ahora preguntar: Y sí los duendes del cielo de la Puebla del Rio, quieren ahora del cielo bajar…¿Dónde, donde, habrán de hacerlo?

Tendremos, pues que esperar a que transcurra otro periodo de retiro espiritual del torero. Pero, mientras perdure en nuestra memoria y en el tiempo una media suya, Morante de la Puebla ¡No se habrá ido!

FOTO 1.- ¡Shssss!, silencio. Respetemos su decisión. 

FOTO 2. – Ha preferido nuevamente permanecer en la tranquilidad de las barras —tal parece en la foto—, de los bares de Sevilla. 

FOTO 3. – Resulta obvio que todos aquellos a quienes Dios no bendijo con el don de la estética sean los primeros en alegrarse de la partida de Morante. 



 

FOTO 4 .- Espuerta, muletas, capotes, demás avíos y hasta el botijo de agua de Morante, tomarán un descanso. 

FOTO 5. – Y, ahora…¿Quién va a refrescar la fiesta de los  toros? 

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