El mar de estiércol salpica a todos, sabíamos que esta campaña sería un lodazal, pero no imaginábamos que terminaría en un mar de estiércol.

Lo que hemos visto en los últimos días en Puebla es la muestra de lo mucho que se juegan, y por lo que están dispuestos a hacer cualquier cosa con tal de conseguirlo.

Ahora bien, después de esta tormenta de calabaza que han salpicado todos los equipos de los suspirantes gubernamentales, la pregunta que queda en el aire es esta: ¿A alguien le han realmente afectado las campañas negras?

¿Cuántos puntos se cayó Barbosa con la historia de la casa de Coyoacán y su presunto enriquecimiento inexplicable?

¿Cuánto le ha pegado a Martha Erika el tema del terreno de AUDI y el spot de la reelección de su marido en su persona?

¿A Doger le ha afectado la versión de la forma en cómo compró una casa en La Vista a través de un supuesto prestanombres y la historia de su vida de sultán?

Por lo que se ve en las encuestas hasta hoy conocidas, no existen mayores sobresaltos en el comportamiento preelectoral en Puebla.

Una de dos, o a los votantes ya les vale sorbete toda esta tormenta de estiércol, o los ataques mutuos anulan los efectos de los mismos.

Lo que es un hecho, es que quien sea el próximo gobernador o gobernadora, llegará en medio de un descrédito total, en donde la honorabilidad de todos se fue perdiendo en el camino electoral rumbo a Casa Puebla.

Y lo peor es que falta más de un mes de campaña y por lo que se ve, en lugar de menguar, la tormenta va a arreciar.

Y sean ciertas o no, para el gusto de los morbosos, seguramente conoceremos nuevas y estrujantes historias.

Ya lo verán.

En Puebla linchar es lo de hoy

En nuestro estado, la descomposición social es alarmante. Los linchamientos se han convertido en una práctica común.

El 25 de abril de 2018, un robachicos fue el décimo linchado del año, que con los tres de ayer, quemados vivos en Oriental, suman 13.

El 23 de noviembre de 2017, el titular de la Secretaría de General de Gobierno (SGG), Diódoro Carrasco Altamirano, reconoció que se habían consumado 23 linchamientos en todo el estado durante el año pasado.

El 19 de octubre de 2015, lincharon a dos hermanos que realizaban encuestas. Los pobladores de Ajalpan creyeron que se trataban de presuntos roba-chicos. El caso implicó que al estado y a los integrantes del ayuntamiento de ese municipio, les llegara una recomendación de la CNDH por la omisión de actuación.

A lo anterior sume este boletín emitido la noche de ayer por la Secretaría de Seguridad Pública:

EN LAS ÚLTIMAS 24 HORAS, SE FRUSTRAN TRES INTENTOS DE LINCHAMIENTO

• Autoridades federales, estatales y municipales intervienen en los casos

Resultado de la pronta intervención de las autoridades de los tres ámbitos de gobierno, se logró rescatar a tres personas de intentos de linchamiento.

En una primera acción, elementos de las Policías Estatal y Municipal de Tehuacán, se trasladaron al municipio de San Gabriel Chilac, donde un grupo aproximado de 30 habitantes habían golpeado y retenido a un masculino de 60 años de edad, señalado de hacer tocamientos lascivos a una menor de edad.

Por otra parte, ante una alerta emitida por el Centro de Control, Comando, Comunicaciones y Cómputo (C5), elementos castrenses, policías estatales y municipales de Tepecaca, montaron un dispositivo de seguridad en inmediaciones de la comandancia para rescatar un individuo, identificado por un grupo aproximado de 50 choferes del servicio público como el responsable de asaltarlos en días pasados, por lo que intentaban agredirlo.

Por último, mediante la implementación de un operativo de reacción inmediata, policías estatales brindaron protección a un masculino que había sido retenido por pobladores del municipio de Acatzingo, señalado de asaltar momentos antes a un cuentahabiente.

Cabe señalar, que los presuntos responsables se encuentran en perfecto estado de salud y fueron puestos a disposición del Ministerio Público”.

La frialdad y crudeza de los números nos dicen que hacerse justicia por su propia mano, se ha convertido en una práctica común para los poblanos.

Y si buscamos culpables, el primero en la lista es el fiscal general, Víctor Carrancá. Si el pueblo toma medidas para hacerse justicia, es porque no tienen la más mínima confianza en la FGE por las muchas historias de delincuentes que son puestos en libertad por incapacidad o negligencia de esta dependencia.

Aquí nada es casual, ni gratuito.