Apple presentó este viernes una demanda por 1,000 millones de dólares contra su proveedor Qualcomm, días después de que el gobierno estadounidense acusara al fabricante de semiconductores de recurrir a tácticas anticompetitivas para preservar su monopolio sobre la venta de chips para teléfonos móviles.

Qualcomm es el principal proveedor para Apple y Samsung de semiconductores "módem" que ayudan a los teléfonos a conectarse a redes inalámbricas. Las dos compañías juntas representaron 40% de los ingresos de Qualcomm por 23,500 millones de dólares reportados en el último año fiscal.

En la demanda presentada en una corte distrital de California, Apple acusó a Qualcomm de cobrar excesivamente por sus semiconductores y de rehusarse a pagar unos 1,000 millones de dólares en reembolsos pendientes por compras de chips.

Apple presentó este viernes una demanda por 1,000 millones de dólares contra su proveedor Qualcomm, días después de que el gobierno estadounidense acusara al fabricante de semiconductores de recurrir a tácticas anticompetitivas para preservar su monopolio sobre la venta de chips para teléfonos móviles.

Qualcomm es el principal proveedor para Apple y Samsung de semiconductores "módem" que ayudan a los teléfonos a conectarse a redes inalámbricas. Las dos compañías juntas representaron 40% de los ingresos de Qualcomm por 23,500 millones de dólares reportados en el último año fiscal.

En la demanda presentada en una corte distrital de California, Apple acusó a Qualcomm de cobrar excesivamente por sus semiconductores y de rehusarse a pagar unos 1,000 millones de dólares en reembolsos pendientes por compras de chips.

Qualcomm no respondió de inmediato al pedido para emitir comentarios.

En diciembre, los reguladores surcoreanos multaron a Qualcomm con 1.03 billones de wones (854 millones de dólares) por lo que consideraron como prácticas injustas en licencias de patentes, una decisión a la que la fabricante de semiconductores dijo que apelará.

El martes, la Comisión Federal de Comercio de Estados Unidos presentó una demanda contra Qualcomm, acusándola de usar su posición dominante como proveedor de ciertos chips de teléfonos para imponer "onerosos" términos de licencias y suministros a los fabricantes de móviles como Apple, a fin de debilitar a sus rivales.