Los fieles parroquianos de la basílica de la lucha libre en la entidad, la Arena Puebla, presenciaron una batalla sin precedentes cuando Valiente defendió a capa y espada su título de campeón ante el retador, Virus. Asimismo, el “hombre más fuerte del mundo” Strongman, ahuyentó con su fuerte rugido de batalla a los hijos del Averno cuando éstos intentaron intimidar a los técnicos en la función estelar.


Con todo y la pierna derecha lesionada, Valiente superó a su rival Virus mientras disputaban el desempate de la tercera caída en la batalla semifinal, cuando Virus aplicó una llave de cangrejo al “guerrero suicida” pero éste logró escabullirse de su castigo para aplicar una palanca al brazo derecho de su oponente y conseguir la anhelada rendición que le permite presumir el título de campeón.


Los primeros diez minutos de batalla fueron un infierno para el “guerrero que nunca se raja”, debido a que el rudo con ingenio dominó la primera caída aplicando dolorosas palancas al brazo y piernas de Valiente.


Sin embargo, para el segundo episodio, logró recuperarse con un vuelo de entre las cuerdas, seguido de una quebradora fuera del ring hasta conseguir las tres palmadas del réferi.


El tercer asalto parecía no terminar pies ambos guerreros, más que sorprenderse ellos mismos con su aferrada sed de triunfo dejaron atónita a toda la afición de la Arena Puebla ya que volaban dentro y fuera del ring de manera continua.


Ambos gladiadores merecían el empate debido a su enérgico combate, sin embargo el título de campeón nacional welter sólo pertenece al mejor, y desde las penumbras Valiente consiguió aplicar la vacuna, el “anti” Virus que desinfectó la amenaza de su presea, para finalizar con el reconocimiento de su retador por lidiar una espectacular batalla.


De regreso al Averno


El “hombre más fuerte del mundo”, Strongman, apoyado de sus amigos los “sex simbol” del ring, Rush y Toscano, despacharon de regreso a las tinieblas a sus contrincantes, los temibles hijos del Averno.


El capitán de la tercia ruda, Averno, alentaba a Strongman para encararlo mano a mano, sin embargo cuando el “gringo fortachón” ponía pie en el ring, éste de inmediato huía.


Mientras el resto de la tercia ruda, Mephisto y Ephesto, llaveaban continuamente con Rush y Toscano, para aplicar los primeros castigos contra el bando del bien.


Los hijos del Averno consiguieron el primer tanto debido a que Strongman cayó en las provocaciones de Averno para que sus cómplices lo arrojaran fuera del ring y aprovechar que los “adonis” estaban desprotegidos.


Sin embargo, la suerte para los rufianes no duró mucho cuando Strongman acomodó a Mephisto y Ephesto fuera del ring, cayendo víctimas de un sorprendente vuelo doble de Toscano y Rush. Para el tercer tanto cada uno de los científicos le hizo frente a la tercia de la esquina contraria y se lució con sus mejores lances para conseguir con esa caída el triunfo de la batalla estelar.