El lunes 14 de marzo a las 16 horas, sujetos desconocidos que viajaban en una camioneta Suburban de color blanco, se llevaron por la fuerza a un hombre (hasta el momento desconocido) a quien interceptaron entre la calle Tabasco y Moras de la colonia Universidades, para someterlo lo hirieron con un arma de fuego de calibre .9 milímetros.


Testigos del "levantón" dicen que la víctima iba a bordo de un vehículo Chevy color gris, con placas del Distrito Federal (que también se llevaron). En el lugar de los hechos, elementos de la Policía Municipal Preventiva (PMP) hallaron restos de sangre y el casquillo de un proyectil .9 milímetros, mismo que fue asegurado.


Otro reporte de quienes presenciaron el secuestro indica que los plagiarios no sólo iban en una Suburban de color blanco, cuya placa sólo apreciaron como TWW, sino que además llevaban otro vehículo donde iban más hombres armados, pero estos no se bajaron, sólo presenciaron "el levantón" y se retiraron escoltando a las dos unidades.


Los vecinos reportaron al CERI (Centro de Respuesta Inmediata) que se habían escuchado detonaciones de armas de fuego, cuando las unidades de la uniformada llegaron a ver qué había ocurrido, ya no había nadie, sólo estaban los rastros hemáticos y el casquillo.
Durante la tarde y noche del lunes, elementos de las policías del estado y federales estuvieron recorriendo entradas y salidas de la ciudad de Puebla, en busca de la camioneta y del secuestrado pero no pudieron hallar a nadie.



Otro grupo armado aparece en la Central de Abasto
Al menos seis sujetos que viajaban en dos vehículos Shadow, uno café y otro negro, dispararon contra los ocupantes de una camioneta Ford 450 con cabina roja, en la esquina de la 102 Poniente y carretera Puebla-Tlaxcala, para obligarlos a bajar de la unidad, golpearlos y robarles 60 mil pesos en efectivo, para luego darse a la fuga.


La Secretaría de Seguridad Pública y Tránsito Municipal (SSPTM), reportó que las víctimas del asalto a mano armada son comerciantes oriundos y vecinos de Chignahuapan, Raúl Moreno Herrera y su hijo Raúl Moreno Montiel, quienes dijeron que los desconocidos efectuaron varios disparos en contra de la camioneta en la que se transportaban, placas SH-16381, para obligarlos a que se bajaran.


Raúl padre, fue golpeado con la cacha del arma de uno de los asaltantes, los amenazaron de muerte y los obligaron a que les entregaran el dinero que llevaban, apoderándose de la suma de 60 mil pesos en efectivo, luego se dieron a la fuga no sin antes amenazas a sus víctimas de dispararles por si trataban de seguirlos.


El primero de los afectados no estaba tan nervioso tras haber sido asaltado, la razón es que hace dos años fue secuestrado y estuvo privado de su libertad por varias semanas, por lo que ya está "curado de espanto".