Una batalla entre rufianes mantuvo a toda la afición poblana del CMLL cuando presenciaron el triunfo del Loco Max, quien apostó la cabellera contra Escorpión, además Volador Jr. hizo de la suyas en la preestelar y La Sombra aplastó a Psicosis.


El miembro de los guerreros Tuareg sufrió varios castigos ante su retador, quien se apoderó del segundo episodio para emparejar la batalla. El Loco Max pasó por demasiadas dificultades para defender su cabellera, pero con todo el apoyo del público encontró la manera de conseguir la rendición de su rival en el último asalto.


Depredador de máscaras
En la cartelera semifinal los rufianes, liderados por el "depredador del aire" Volador Jr., alternando con Terrible y Texano Jr. humillaron a la tercia técnica encabezada por La Máscara, Máximo y Superporky.


Para complementar a los rudos La Nazi acompañó a sus iguales de bando y en algunas ocasiones entró al quite contra los científicos, pero con la misma intervención recibió un beso por parte de Brazo de Plata, situación que provocó que la fanaticada se regocijara.
El "rey de la campana" y sus compañeros lograron su momento en la primera caída, sin embargo para el segundo asalto los consentidos de la afición ruda recuperaron la batalla al aprovechar el descuido de La Máscara cuando intentaba lanzarse fuera del ring contra Volador.


Para el tercer asalto, Volador y compañía continuaron con los castigos, Terrible y Texano azotaron contra las butacas a Máximo y Superporky, mientras que el "depredador del aire" destapó a La Máscara ante la mirada de todos los presentes dando el gane al cuarteto rudo.


Mano a mano
En la esperada batalla final de la cartelera, La Sombra cumplió ante los fieles parroquianos del Consejo Mundial de Lucha Libre (CMLL) al demostrar su superioridad como científico ‚Äîy la del CMLL‚Äî ante su rival Psicosis.


Sombra se cobró las derrotas obtenidas por las artimañas del luchador independiente, cuando en la tercera caída puso a Psicosis con espaldas planas y consiguió las tres palmadas reglamentarias del réferi.


Para la sorpresa de propios y extraños, la Porra Ruda se retiró del coso de El Carmen al comienzo de la batalla final, debido a que algunos enfrentamientos de la función carecieron del nivel al que el público está acostumbrado. Finalmente, Sombra intentó estrechar la mano de su oponente, pero este rechazó la cordialidad del técnico y de inmediato se retiró de los encordados hacia los pasillos.