La presidenta de la Federación Nacional de Asociaciones de Padres de Familia (Fenapaf), Aurora González de Rosas, aseguró que es buen tiempo para que los diferentes órdenes de gobierno y las escuelas públicas de todo el país retomen el programa de desayunos escolares, con la finalidad de coadyuvar con las familias de más escasos recursos y asegurar una formación adecuada de sus hijos y que no tengan problemas de alimentación, para que sus resultados escolares sean los adecuados.
Aseguró que será una buena medida que se retome el programa alimentario en las escuelas, pero ahora se debe tener el cuidado de involucrar a especialistas en el área de la salud, para que los encargados de definir las raciones que consumen los estudiantes.

Lo que se necesita, reiteró, es que personas capacitadas se encarguen de conformar los desayunos que consumirán los estudiantes en las escuelas, para que tengan los nutrientes necesarios, aseguren una mejor alimentación y puedan enfrentar los desafíos escolares en las mejores condiciones, con los resultados deseados.

Por eso los padres de familia buscarán que el gobierno federal retome el programa de desayunos escolares, porque en otros tiempos fueron un apoyo muy importante para los menores de edad en etapa escolar, "nosotros nos pronunciamos abiertamente por retomar el programa, que ayuda para que los menores de edad tengan una mejor alimentación y como consecuencia un mejor rendimiento escolar".

Para González de Rosas el programa alimentario del gobierno mexicano deberá ser un apoyo fundamental para solucionar fuertes problemas económicos que tienen muchas familias del país que hoy en día mandan a sus hijos a las escuelas sin la alimentación necesaria para brindar buenos resultados escolares, "vemos que los desayunos fueron en otro tiempo una solución efectiva y lo mismo esperamos que sean hoy en día, un refuerzo para la mejor calidad de vida de los estudiantes".

La presidenta de la Fenapaf mencionó que en otras épocas la sociedad mexicana vivió mejores tiempos con el apoyo del gobierno federal, pero para eso también ayudaba que los mexicanos tuvieran servidores públicos honestos porque el dinero que se destinaba para los más necesitados, se aplicaba bien y se transparentaba para evitar que esos apoyos se quedaran en pocas manos y no se aplicaran para el beneficio que fueron destinados.