Mientras los inconformes de La Libertad, San Baltasar Campeche, Zaragoza y San Felipe Hueyotlipan se manifestaron en el palacio municipal, las oficinas de Gobernación y el bulevar 5 de Mayo para exigir que se anulen los resultados de los comicios y se repitan los plebiscitos de las juntas auxiliares, el alcalde Eduardo Rivera Pérez sentenció que las anomalías las deben denunciar ante el Tribunal Federal Electoral y la comisión organizadora, ya que son ellos los únicos que pueden intervenir en el proceso.


Pese a ello los manifestantes exigieron "justicia", "nuevas elecciones" y que el edil "sacara las manos". Con golpes, gritos y pancartas pidieron que se les diera una solución, y aunque mantuvieron juntas con personal de Gobernación, la respuesta no les satisfizo e iniciaron una marcha hacia el bulevar 5 de mayo, "de manera pacífica tomaremos las calles; si Rivera no puede, que intervenga el gobernador".


Julio Cesar Sánchez, líder de los regidores priistas, aseguró que la ausencia de legitimidad y la negligencia con la que actuaron los funcionarios en los comicios es lo que desencadenó el enfado de los inconformes. Asimismo, sentenció que Rivera Pérez "no tiene los hilos de gobernabilidad" y que el municipio está propenso a experimentar una crisis, por ello exhortó al edil a reconocer "más voces" y no sólo la de sus funcionarios.


Las pancartas que decían "Julián Limón es un ladrón", "Moreno Valle y Eduardo Rivera, cómplices del narcotráfico" "Tomaremos el festival Palafoxiano y la Feria de Puebla" fueron muestras de las exigencias de los simpatizantes de las planillas y de los candidatos derrotados.


Además, en torno al palacio municipal la música no se hizo esperar y al son de Shakira "yo de aquí no me voy, él está pa¬¥mi, y ninguna va a poder quitármelo de un tirón, yo soy loca como mi tigre, loca, loca, loca" se inició el baile entre algunas jóvenes de la junta auxiliar La Libertad.


Con la finalidad de resguardar la seguridad, más de 60 elementos policiacos resguardaron el zócalo capitalino, la entrada del área de Gobernación y el palacio municipal. Cuando los manifestantes se dirigieron al bulevar 5 de Mayo, más de seis patrullas hicieron un desplegado de vigilancia.


El presidente municipal Eduardo Rivera sentenció que "los resultados no se impugnarán por caprichos, ni presión de las personas", pues aseguró que será sólo mediante elementos jurídicos como se pueda actuar.


Aseguró que trabajará con los presidentes auxiliares electos, sea cual sea su simpatía partidista, y negó que los afiliados al Revolucionario Institucional sea una "piedra en su gobierno".


Asimismo, comentó que los recursos económicos que se necesiten para realizar los comicios en las tres juntas auxiliares que se cancelaron dependerán de los alcances que tengan las negociaciones con los participantes, y aseguró que será el día de mañana cuando se den a conocer.


Mientras tanto, Gustavo Luna Peralta, integrante de la planilla Juntos Haremos la Diferencia, aseguró que la irregularidad en San Baltasar Campeche se debió a las inconsistencias del listado nominal y a que el personal del ayuntamiento preguntó a los votantes por quien sufragarían y en ese orden los dejaba pasar a la casilla.


En cuanto a los inconformes de la junta auxiliar La Libertad, sentenciaron que "si no se cancelan los resultados tomarán de forma definitiva la presidencia de la junta y no se moverán hasta que los atiendan", aseguró Jesús Manuel Martínez Espinosa, de Balanza Dorada.


Por su parte, los manifestantes de Zaragoza de la planilla La Flor, de la candidata Montserrat García Ruíz, reiteraron que "los comicios fueron sucios, como cada tres años"; sin embargo, aseguraron que el gobierno panista dio más "favoritismo" a sus simpatizantes y no fue honesto con las demás planillas.


La candidata María Teresa Romero, de San Jerónimo Caleras, aseguró que no fue recibida su impugnación de los comicios por Gobernación, "pura imposición, ni mi familia pudo votar porque estaban mal las listas nominales".


Los inconformes aseguraron que hubo manipulación en las elecciones, además de que los resultados que otorgaron las autoridades son "exorbitantes", ya que no todos los colonos votaron. Asimismo, sentenciaron que las elecciones sufrieron un retroceso en lugar de avanzar con el cambio de gobierno, "parece que estamos en la década del 70, donde las elecciones eran mejor que hoy en día".