Debido a que Puebla es un estado vulnerable a los fenómenos de la naturaleza como los sismos, erupción volcánica ante la presencia del Popocatépetl, lluvias torrenciales por huracanes, desgajamiento de cerros por la deforestación e incendios, es necesario que se cuente con un seguro por siniestros graves, por lo que el gobierno del estado adquirió uno de la empresa Allen W. Lloyd.

De patente inglesa, la firma vendió al gobierno de Puebla un seguro con valor de un millón de dólares, aunque el gobernador Rafael Moreno Valle admitió que no cubre la totalidad de los daños ni deducibles, pero tuvo un costo menor a los seguros que en administraciones pasadas se compraron.

El anuncio fue dado a conocer durante la toma de posesión del Consejo Estatal de Riesgos que presidirá como mandatario y que se integra por funcionarios de la administración de las áreas de Finanzas, Gobernación y Seguridad.

En la reunión acudieron presidentes municipales e integrantes de las brigadas de Protección Civil del interior del estado, en la que el gobernador Rafael Moreno Valle anunció que logró la obtención del gobierno federal la aportación de 55 millones de pesos que se destinarán para elaborar un nuevo Atlas de Riesgos, pero también para fortalecer la capacitación y equipamiento de las unidades de las zonas de mayores riesgos.

Hay que estar protegidos para cualquier contingencia, no sólo las generadas por la naturaleza, sino también por desastres de empresas como fue el caso de Pemex en San Martín Texmelucan en diciembre pasado, aseveró el Ejecutivo.

Recordó que Puebla es vulnerable, por eso es necesario adoptar medidas de prevención ante los siniestros que en ocasiones dejan daños incalculables y generan también desastres económicos.

"No se pueden evitar las lluvias, las erupciones o las sequías pero se deben adoptar medidas preventivas para enfrentar esas situaciones y reducir los riesgos de pérdidas de vidas humanas."

Por eso durante el evento, pidió a las autoridades municipales hacer su trabajo para hacer evaluaciones sobre los sitios de riesgo y elaborar un padrón donde hay asentamientos humanos en barrancas, cerros o en lechos de ríos, con el fin de prevenir de manera oportuna y no lamentar las muertes.

Dijo a los alcaldes que a veces las medidas representan costos políticos, pero es mejor asumirlos y no caer en la irresponsabilidad de dejar que la gente se muera, por lo que les señaló que tienen el mandato de sus pueblos y la responsabilidad de ponerlos a salvo.

90 % de los municipios de la entidad no cuentan con un Atlas de Riesgo.

30 % de 217 municipios, cuentan con una unidad de Protección Civil.

80 % de la población que habita en la capital poblana, vive en una zona de riesgo.