Desde hace cuatro años, la situación económica en la localidad de San Sebastian Villanueva cambió para beneficio de sus pobladores, quienes atrás dejaron sus cultivos de maíz y frijol, así como la migración, para dedicarse de lleno a la siembra del nopal y la tuna que actualmente exportan de manera exitosa a Estados Unidos, Canadá, Chile y Europa.
Casos de éxito hoy se escriben en esta comunidad perteneciente al municipio de Acatzingo, donde más de 2 mil familias poblanas han mejorado su economía como resultado de la conformación de un sistema producto en nopal y tuna con presencia en el mercado nacional e internacional.


Resultado de esta coordinación, los campesinos de San Sebastian Villanueva han logrado posicionar a Puebla como primer lugar nacional en producción de tuna y nopal con 18 toneladas por hectárea, tercer lugar en volumen de producción y primer lugar en exportación, por encima de estados como Zacatecas, Guanajuato e Hidalgo.


Actualmente la producción anual de tuna en dicha localidad alcanza las 75 mil toneladas, de las cuales sólo 10 por ciento se exporta; mientras que de nopal la cifra asciende a 20 mil toneladas dirigidas principalmente al consumo interno.


Aunque el nivel de exportación de tuna es mínimo, al año la producción que se dirige al mercado externo asciende a 810 toneladas, de las cuales 300 corresponden únicamente para la Unión Europea, específicamente a Holanda donde llega para su distribución.


Para este año, los productores estiman un crecimiento de 15 por ciento en el nivel de exportación, considerando que la ganancia en mercados extranjeros es mayor que la obtenida en México, ya que mientras en el país un kilo de tuna se comercializa entre 4 y 10 pesos, en Estados Unidos alcanza un valor de 5 dólares equivalente a 60 pesos, y en Europa llega a un euro por pieza de tuna.


La exportación del producto surgió en 2007 con apenas 500 kilogramos de tuna, esto ante la iniciativa de los campesinos por mejorar su situación económica, debido a las bajas ganancias que representaba el cultivo de maíz y frijol, donde en promedio se obtenían entre 5 y 6 mil pesos por hectárea, cantidad que contrasta con los 60 mil pesos del nopal y la tuna.


De acuerdo con Omar Carpio Flores, representante no gubernamental del Comité Nacional Sistema Producto Nopal-Tuna, la exportación de nopal y tuna genera en la región una derrama económica superior a los 200 millones de pesos en beneficio de 2 mil productores de comunidades aledañas como: Felipe Ángeles, Quecholac y Tlacotepec.


La presencia de la tuna y nopal de San Sebastian Villanueva llega a estados como: México, Tijuana, Jalisco, Nuevo León, Durango, Tabasco, Tlaxcala y Veracruz; así como a las entidades extranjeras de Mc Allen, Chicago, Los Angeles, Atlanta, Detroit y Nueva York en Estados Unidos, Toronto y Montreal en Canadá, además de Holanda, Alemania, Bélgica, Francia e Italia.


Cabe precisar que para la producción de tuna se tienen establecidas 4 mil 500 hectáreas y para la producción de nopal verdulero cerca de mil hectáreas aproximadamente.


En Puebla se tiene el centro de acopio y empaque más tecnificado de todo el país, ya que se trabaja con una máquina seleccionadora electrónica que distingue las características particulares de la tuna como peso, tamaño y color.


Son 50 los trabajadores que emplea este centro de acopio y empaque "La Flor de Villanueva", donde se realizan tareas como el limpiado de espinas, pulido, encerado, selección y empaque, con base en la certificación de buenas prácticas manufactureras y en menos de un mes, con el certificado México Calidad Suprema.


Cuatro son las variedades de la tuna: ceniza, rojo San Martín, rojo vigor y verde cristalina; el primero de ellos suma al año una producción de 20 mil toneladas que por su composición no puede exportarse y representan el 10 por ciento del total de la producción, por lo que ya se planea otorgarle un valor agregado en jugos, colorantes, suplementos alimenticios, entre otros.


En el marco del banderazo de salida del primer contenedor de tuna que se exporta vía aérea al mercado de la Unión Europea, correspondiente el inicio de cosecha 2011, el secretario de Desarrollo Rural, Pedro González Hernández hizo un reconocimiento público a los horticultores poblanos porque en un corto tiempo se han convertido en los campeones nacionales en productividad de la fruta.


Luego de presenciar el inicio de la cosecha de tuna y de ver la operación de la única máquina seleccionadora electrónica que hay en el país, el funcionario reconoció la visión empresarial de los productores de nopal y tuna, al señalar que cambiaron la cultura de la petición y la demanda, por la de la propuesta y corresponsabilidad.


Destacó que estados como Zacatecas, Estado de México y Jalisco han preguntado por el modelo de producción poblano, a fin de replicarlo en sus comunidades, en este sentido puntualizó en la importancia de implementar la reconversión de cultivos y el aumento en la productividad por hectárea, esto con la finalidad de mejorar las condiciones de vida.


De esta manera salió el primer camión de carga con 3 toneladas de tuna correspondiente a la cosecha de abril-diciembre, para embarcarse vía aérea rumbo a Holanda como parte del programa de exportación signado desde 2007.