La colocación de topes, vibradores o reductores de velocidad de manera ilegal, son los principales causantes de daños a vialidades intervenidas recientemente por el ayuntamiento de Puebla dentro del programa de las Mil Calles.

Por lo menos 80 por ciento de los mismos, se han construido de manera ilegal, al no contar con los permisos correspondientes ni con las dimensiones reglamentarias.

El secretario de Gestión Urbana y Obra Pública, Felipe Velázquez Gutiérrez, exhortó a los ciudadanos a solicitar la colocación de topes a la dependencia cuando crean que sea necesario, en lugar de construirlos ellos mismos sin un estudio previo.

Esto especialmente por la pavimentación de calles que realiza el ayuntamiento, pues se busca evitar el daño a la capa asfáltica una vez que se terminan los trabajos de mejora de vialidades.

El funcionario explicó que ya se han sostenido reuniones con representantes de colonias y autoridades auxiliares para que no permitan la construcción de topes en la calles, por lo que esperan que se respeten las peticiones del ayuntamiento.

Entre los problemas generados por los reductores de velocidad, se encuentran el daño a vehículos por sobrepasar la altura establecida, generan contaminación, embotellamientos e incluso inundaciones en colonias, al obstruir el paso de las precipitaciones pluviales rumbo a las alcantarillas.