Oswaldo Hernández Martínez, de 21 años de edad, fue ejecutado de dos balazos en la espalda, uno que le salió a la altura del cuello, cuando se encontraba sentado en la esquina de Saúl columbres y Carmen Serdán, de la colonia Joaquín Colombres, platicado con una amiga. El homicida no dijo una sola palabra, solo disparó y se retiró acompañado de un menor de edad, quien presenció el crimen.

La agresión armada fue reportada a las 22:30 horas del lunes 7 de agosto, instantes después acudieron paramédicos del 066, de la ambulancia Alfa-042 y tras tomar los signos vitales a Oswaldo se dieron cuenta que ya había fallecido, por lo que dieron aviso a la Agencia del Ministerio Público Especializada en las Investigaciones de Homicidios, para que se iniciaran las investigaciones correspondientes.

Mirián Hernández de 21 años de edad, fue testigo del crimen, ella platicaba con Oswaldo cuando fue baleado, el estaba sentando en la banqueta cuando se le acercó un tipo por la espalda y le disparó en dos ocasiones, luego se retiró sin molestar a la joven y sin pedirle valores alguno.

La testigo dice que el sicario venía acompañado de un menor de edad, que tal vez este menor no les hizo desconfiar cuando se les acercó por la espalda y efectuó los disparos. El homicida se retiró caminando, se presume que más adelante pudo haber abordado un vehículo para darse a la fuga con rumbo desconocido.

Tras los disparos y el crimen los vecinos de la colonia Joaquín Colombres se comunicaron al Ceri (Centro de Respuesta Inmediata), llegando al lugar elementos de la Policía Municipal Preventiva (PMP), que pese a que recorrieron la zona donde fue el crimen no pudieron encontrar al tirador.

Georgina Flores Gascón, representante social especializada en investigaciones de homicidios fue quien se hizo cargo del caso.