De nuevo, en busca de la unidad priista, Fernando Morales Martínez y Javier López Zavala.

El sitio del encuentro, casi obvio, el paseadero de la clase política poblana.

Fernando Morales Martínez, diputado federal, quien ha sido un promotor de la firma de un pacto de no agresión entre los aspirantes priistas al senado; y Javier López Zavala, secretario adjunto al Comité Directivo Nacional del tricolor, se ofrecieron mutuamente un pacto de no agresión.

En la urgencia de llegar unidos al 2012 —o por lo menos de contar con un armisticio durante la búsqueda de la candidatura al senado de la República—, los dos políticos acordaron aterciopelar la carrera adelantada por dicha posición política.

En un encuentro cálido, Fernando Morales Martínez y López Zavala coincidieron en la urgencia de que los “suspirantes” a la candidatura del tricolor por el Senado de la República compitan en un ámbito de equidad y respeto entre ellos, para lo cual suscribirán un “pacto de civilidad” para no se repitan los escenarios que deterioraron al tricolor en el pasado proceso electoral.

El propósito del documento sería frenar los “golpes bajos” y los “ataques” propios de las competencias entre priistas para buscar posiciones políticas.

Zavala y Morales Martínez coincidieron en la necesidad de generar un proyecto unitario del tricolor rumbo al 2012. Además, los dos atajarán cualquier expresión que denigre a sus oponentes, ya que los priistas y el electorado no quieren más descalificaciones entre los políticos, sino que el PRI ofrezca propuestas y soluciones a los ciudadanos, elevando el nivel de debate y contienda entre los políticos.

Luego del encuentro, acordaron invitar a los otros aspirantes, como la exalcaldesa de la ciudad de Puebla, Blanca Alcalá Ruiz; el exrector de la UAP, Enrique Doger Guerrero; el exdirigente del tricolor, Alejandro Armenta Ruiz; el diputado federal Óscar Aguilar González, y Víctor Hugo Islas, a ser parte de la no agresión.

Ambos han buscado posicionarse entre los militantes del PRI.

Fernando Morales Martínez, gracias a su posición como dirigente de la CNOP ha recorrido prácticamente todo el estado, renovando la estructura del brazo popular del Revolucionario Institucional.

El exsecretario de desarrollo Social, Javier López Zavala, se ha reencontrado con los viejos priistas que lo respaldaron en el pasado.

En la pasada contienda electoral, el consentido del tricolor, Javier López Zavala, resintió el rechazo de un sector muy importante del priismo que adivinó en su candidatura la derrota. Y a juicio de los mismos zavalistas, el “fuego amigo” deterioró el potencial de triunfo de este político del otrora gobernante marinismo.

En las últimas semanas, López Zavala ha buscado reflectores. Aprovechó la semana previa las mediciones de pobreza de la Coneval para placearse con el dirigente estatal de su partido, Juan Carlos Lastiri Quirós, y presumir los números alentadores del estado de Puebla en combate a la pobreza.

Ayer el tono del encuentro entre los dos avezados priistas fue cordial. Como en los tiempos en que Morales como legislador sostenía un fluido diálogo con el entonces secretario de Gobernación.

El encuentro se llevó a cabo luego que este fin de semana otra de las posibles duplas al Senado, hicieron su aparición en la Feria de Teziutlán, con el cobijo del Carlos Peredo Grau, alcalde de esa demarcación: Enrique Doger Guerrero y Blanca Alcalá Ruiz.

El activismo de los aspirantes fue seguido muy de cerca por el diputado federal Fernando Morales Martínez, quien también aprovechó el motivo de la feria para hacer por su propia cuenta un tour entre sus seguidores.

A destacar
López Zavala y Morales Martínez acordaron invitar a los otros aspirantes, como la exalcaldesa de la ciudad de Puebla, Blanca Alcalá Ruiz; el exrector de la UAP, Enrique Doger Guerrero; el exdirigente del tricolor, Alejandro Armenta Ruiz; el diputado federal Óscar Aguilar González, y Víctor Hugo Islas, a ser parte del pacto de no agresión.