A pesar de que hace algunos días el director de Fomento Comercial y Mercados de Tehuacán, Gerardo González Ramírez informó que no se permitirá la venta de huevos de harina ni latas de espuma, tanto a los ambulantes como a los comerciantes establecidos, desde la semana pasada se observó la venta de estos productos considerados “de riesgo” por el mal uso que las personas hacen de ellos durante las Fiestas Patrias.

Cabe recordar que las medidas preventivas se llevaron a cabo desde años anteriores, ya que al término del desfile en el zócalo los estudiantes lanzaban las latas vacías lesionando a las personas que asistían al parque Juárez, por lo que este año se acordó prohibir su venta.

Sin embargo, las autoridades se han hecho de la “vista gorda” al no llevar a cabo los operativos y supervisar el comercio formal para no poner en riesgo la integridad de las familias que asisten cada año al desfile.

Juan Manuel Jiménez López, regidor de Industria y Comercio, aseguró que ni los ambulantes ni los comercios establecidos tienen el permiso para realizar estas ventas, y señaló que “por lo regular no hay aquí cerca del centro, no hay ninguna tienda que venda eso”.

No obstante, en un recorrido realizado por Intolerancia Diarios se pudo constatar que son cinco comercios —en las calles aledañas al parque Juárez— que venden en 200 pesos una caja de 24 latas de espuma o ‘lluvias de nieve’ y en 11 pesos la pieza. En otros se oferta en 15 pesos la pieza, dos latas por 25 pesos y en 9.50 al mayoreo.

A escasos cuatro días de que se desarrolle las celebraciones septembrinas, Jiménez López declaró que “se harán los operativos en los siguientes días, porque puede que exhiban el producto o no, pero hasta el momento no hemos detectado alguno”, aunque tal parece que el personal de esta área no se ha percatado de que estos productos se están comercializando a una, dos y tres cuadras del zócalo.

Finalmente, algunos ambulantes expresaron su inconformidad porque que ellos sí les prohibieron la venta de estos productos, mientras que al comercio establecido les dieron la autorización.

“Siempre estamos en desventaja. Cuando apliquen ese tipo de prohibiciones deben ser parejas, porque no se vale que ellos vendan espumas y huevos de harina. Tal vez dieron un dinero extra por el permiso, si eso era nos hubieran dicho.”