La directora general de Evaluación y Desarrollo Estadístico del Inmujeres, Mónica Elizabeth Orozco, urgió a poner en marcha políticas públicas que erradiquen la violencia en los hogares de las adultas mayores, tras advertir que casi 27 por ciento de ellas la han vivido.

Al participar en la mesa de trabajo Adultas Mayores en México, Realidades y Retos, la funcionaria del Instituto Nacional de las Mujeres (Inmujeres) expuso que la población de adultos mayores era en 1950 de 6.4 por ciento y será de 28 por ciento en 2050, es decir uno de cada tres mexicanos.

Ante ello, dijo, se requiere una legislación suficiente y acorde que permita garantizar los derechos de toda esta población, porque “lo que no hagamos ahora por los jóvenes y adultos se reflejará en mayores rezagos”.

Hoy en día, indicó, los adultos mayores representan nueve por ciento de la población y están concentrados en una mayor proporción en el Estado de México y en el Distrito Federal, donde uno de cada cinco habitantes están en este sector.

Al hablar de las diferencias entre hombres y mujeres, señaló que están casados 67 por ciento de los adultos mayores y 42 por ciento de las adultas mayores.

En tanto, continuó, los hogares unipersonales representan 50 por ciento para ellas y 32 por ciento para ellos, algo que tiene que ver con el género, porque a ellas se les etiqueta como cuidadoras, lo que culturalmente significa que son merecedoras de menores cuidados.

Advirtió que algunas de las principales enfermedades que aquejan a los adultos mayores en general en su salud tienen que ver con la soledad, algo que se tiene que desechar.

Además, detalló, 3.9 por ciento de las mujeres participa en alguna asociación religiosa y 5.2 por ciento en una organización política, mientras que los porcentajes de los hombres son de 50 y 15 por ciento, respectivamente.

La experta expuso que más de la mitad de los adultos mayores se encuentran económicamente activos y sólo 19.9 por ciento de las mujeres, lo que obliga a pensar en estrategias que permitan garantizar un ingreso constante para este segmento.

Mónica Elizabeth Orozco detalló que 10 por ciento de las adultas mayores es receptora de pensión o jubilación, mientras que 24 por ciento de los adultos mayores lo es.

A su vez la secretaria ejecutiva del Inmujeres, María Elena Álvarez Bernal, destacó la necesidad de asegurar de que todas las mujeres adultas mayores del país tengan una vida más digna y mejores condiciones, sin discriminación y con igualdad de oportunidades.

En tanto, el director general del Instituto Nacional de las Personas Adultas Mayores, Alejandro Orozco Rubio, subrayó que el principal problema de este sector es la discriminación por su edad, lo que se hace todavía más grave en el caso de las mujeres.

Manifestó la necesidad de que ellas puedan ser compensadas de alguna manera por las oportunidades que les fueron negadas en su juventud como abandono de trabajo o estudios para el cuidado de los hijos.

El presidente del Consejo Nacional para Prevenir la Discriminación, Ricardo Antonio Bucio Mújica, advirtió que la discriminación más extensa en todos los ámbitos de la vida es hacia las mujeres, sobre todo las adultas mayores, debido a la situación en desventaja en que vivieron durante toda su vida.