Al menos 30 viejas casonas y dos basamentos piramidales fueron señalados como de riesgo para la población por la Dirección Municipal de Protección Civil.

Con letreros de lona color amarillo que exhiben símbolos de alerta, se pretende prevenir a los habitantes y transeúntes que su integridad se encuentra en peligro por un posible derrumbe, ante la falta de mantenimiento de las estructuras.

Enérgico, el director de Protección Civil, Víctor Romero Toxqui, señaló que es urgente la intervención del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH) para brindar seguridad a los moradores y vecinos de las casas antiguas y de las pirámides Teopixcalco y Acozac que se encuentran cubiertas con tierra en calles del centro de la ciudad.

Recordó que desde el inicio de la administración solicitó por oficio la intervención del organismo a cargo de Víctor Hugo Valencia Valera, sin recibir respuesta hasta el momento.

Asimismo, indicó que los inmuebles y los vestigios arqueológicos han sufrido severos daños por las lluvias y el clima, por lo que requieren mantenimiento. Los más afectados son edificios del barrio de Santiago Mixquitla, donde una vivienda se colapsó el año pasado por este motivo.

Sin embargo, el INAH es muy estricto para permitir la intervención de los propietarios de los edificios en riesgo, con el argumento de que podría alterarse el diseño y materiales originales del patrimonio edificado.

Al respecto, Romero Toxqui pidió al INAH hacer más flexibles y menos onerosas las gestiones para reparar las afectaciones, pues es primordial garantizar la integridad de las personas; sin embargo, se comprometió a insistir en obtener el apoyo del organismo federal que tiene medio año ignorando sus peticiones.

Mientras tanto, dijo que sus elementos han colocado mantas de alerta en los sitios que se encuentran en riesgo de desplomarse, a fin de que la comunidad esté prevenida que representa un riesgo caminar cerco o permanecer en su interior.