Nuevas irregularidades fueron denunciadas por integrantes de la sección 23 del Sindicato Nacional de Trabajadores de la Educación (SNTE) por la conformación del Fondo de Ahorro para el Retiro (FAR), impuesto por la presente gestión sindical a cargo del maestro Eric Lara Martínez.

Desde la perspectiva de los trabajadores de ese gremio, el fondo es una buena propuesta, pero no puede ser una imposición. Tampoco están de acuerdo en la información que se presenta, ya que —según la propia dirigencia— el gobierno del estado aportó 24 millones de pesos para arrancar el proyecto, mientras que en el boletín oficial de la Secretaría de Educación Pública (SEP), el director de Recursos Humanos, Mariano Casas Sánchez, informa que el gobierno entregó una aportación inicial de 12 millones de pesos.

El problema es que la diferencia entre la declaración de la autoridad estatal y la sección 23 del SNTE, es de 12 millones de pesos, que los trabajadores desconocen dónde se encuentran y para qué se utilizan; por eso, los denunciantes solicitaron la intervención del Comité Ejecutivo Nacional del magisterio para que realice las investigaciones pertinentes y aclarar la situación.

Los integrantes que denunciaron el anonimato para evitar represalias, aseguraron que el FAR debe tener un Comité Ejecutivo que se encargue del manejo transparente de los recursos, pero ese esquema obligatorio tampoco está conformado y los maestros ya fueron sujetos del descuento de 100 pesos en las últimas tres quincenas.

Salario mutilado

El descontento entre las bases magisteriales es por la imposición y la arbitrariedad en la creación del FAR, porque los recursos descontados son altos si se contabiliza la totalidad de agremiados que tiene la sección 23: cerca de 58 mil plazas que traen beneficios para unos 50 mil trabajadores de los diversos rubros.

La comparación que hicieron los maestros inconformes es muy concreta, ya que el último incremento salarial que recibieron como producto de la negociación salarial del 2011 es superior a los 200 pesos por trabajador, cuando el FAR les quita 100 pesos en cada pago que reciben, lo que representa 50 por ciento del aumento nominal de cada persona que cotiza en esa sección sindical.

Otra inconformidad es que la dirigencia de esa organización magisterial decidió —de manera libre— manejar el FAR en un banco en particular, medida que tampoco fue consultada con los docentes y no garantiza que esa institución bancaria ofrezca los mejores rendimientos.

Para concluir, exigieron total transparencia en ese fondo que ya generó fuertes reclamos en contra de la dirigencia seccional y ocasionó que muchos trabajadores solicitaran su retiro del proyecto de ahorro.