Un 62 por ciento de los estadunidenses desaprobó el trabajo legislativo del Congreso, el nivel más alto de descalificación para los legisladores en las últimas dos décadas, reveló hoy una encuesta.

Los números reflejan la creciente insatisfacción con el trabajo de los políticos y el del propio presidente estadunidense Barack Obama, aunque con cifras ligeramente mejores que los legisladores.

Aunque su nivel de aprobación cayó, Obama es visto con mayor confianza que los legisladores, según la encuesta conjunta del periódico The Washington Post y la cadena de noticias ABC.

El mandatario registró 42 por ciento de aprobación sobre su gestión, abajo del 47 por ciento anterior, aunque más estadunidenses parecen confiar en sus políticas económicas que en las del Congreso.

Cuando se trata de determinar en quién se confía más respecto a la creación de empleos, un 49 por ciento de los estadunidenses se inclinó por Obama contra el 34 por ciento por el Congreso.

Sin embargo, el nivel de aprobación del Congreso palidece al lado del mandatario con apenas 14 por ciento que se dijo satisfecho con el trabajo de senadores y diputados.

Un 62 por ciento de los estadunidenses dijo desaprobar de manera categórica el trabajo del Congreso, reflejando el hecho de que dos terceras partes se dijeron insatisfechos con el trabajo del sistema político.

A la vez esa insatisfacción dio lugar a un elevado escepticismo sobre las posibilidades de que este trabajo sea fructífero.

Un 64 por ciento estimó que demócratas y republicanos no podrán alcanzar un acuerdo para reducir el déficit, una de las asignaturas más importantes a resolver por el Congreso en el frente económico.

El sondeo reveló que el descontento se manifiesta en todos los segmentos del espectro político.