El gobierno de Cuba condenó lo que llamó "burdas manipulaciones de nuestros enemigos" en torno a la muerte el jueves del "recluso común Wilman Villar Mendoza", en un hospital del oriente de la isla caribeña.

En una nota oficial publicada en la web Cubadebate, el gobierno isleño dijo que Cuba "lamenta la muerte de cualquier ser humano" pero aseguró que en torno al deceso de Villar se ha organizado contra La Habana "una intensa campaña internacional difamatoria".

La Nota, emitida 24 horas después del fallecimiento de Villar, sostiene que las autoridades disponen de "abundantes pruebas y testimonios que demuestran que no era un “disidente” ni estaba en huelga de hambre".

El comunicado gubernamental dijo que Cuba "sabrá desmontar esta nueva agresión con la verdad y la firmeza que caracteriza a nuestro pueblo".

Al respecto, se quejó de que agencias de prensa extranjeras, en particular de Miami, "vienen promoviendo una intensa campaña internacional difamatoria, en contubernio con elementos contrarrevolucionarios internos".

Según la nota, esa supuesta campaña presenta a Villar como un “disidente” que falleció tras realizar una huelga de hambre en prisión, una versión que sostienen exiliados anticastristas y disidentes en la isla.

Villar expiró cerca de las 19:00 horas locales del jueves (00:00 GMT) en la sala de cuidados intensivos del hospital Clínico Quirúrgico "Juan Bruno Zayas”, "a causa de fallo multi-orgánico secundario a un proceso respiratorio séptico severo, que llevó al paciente a un shock por sepsis", agregó.

El gobierno de Estados Unidos, legisladores estadunidense, Human Rights Watch y Amnistía Internacional condenaron la muerte del preso cubano de 31 años quien, según la disidencia local, estaba en huelga de hambre desde el pasado 25 de noviembre.

En Bruselas, la Alta Representante de Política Exterior y Seguridad Común de la Unión Europea, Catherine Ashton, lamentó la muerte y dijo creer que el caso plantea “dudas” sobre el sistema judicial y penitenciario de La Habana.

En Madrid, la vicepresidenta primera del gobierno español, Soraya Sáenz de Santamaría, planteó que el deceso de Villar debe servir para reclamar a Cuba “la puesta en libertad de todos los presos políticos”.

La nota cubana indicó que Villar residía en el municipio Contramaestre, provincia Santiago de Cuba y cumplía sanción de privación de libertad desde el 25 de noviembre del año 2011, por los delitos de Desacato, Atentado y Resistencia.

"El hecho por el que fue sancionado se produjo durante un escándalo público en el que agredió y provocó lesiones en el rostro a su esposa, ante lo que su suegra solicitó la intervención de las autoridades y al acudir agentes de la PNR se resistió y los agredió", anotó.

Según la versión oficial, tras haber cometido el delito, por el cual fue procesado en libertad, comenzó a vincularse con opositores en Santiago de Cuba, "quienes le hicieron creer que su presunta pertenencia a los grupúsculos mercenarios le permitiría evadir la acción de la justicia".

De acuerdo con la nota publicada por Cubadebate, Villar había sido remitido con urgencia el pasado 13 de enero del centro penitenciario “Aguadores”, al hospital provincial “Saturnino Lora”, al presentar síntomas de una neumonía severa del pulmón izquierdo.

Dijo que recibió "todas las atenciones para este tipo de afecciones, aplicándosele ventilación y nutrición artificial, fluidoterapia, hemoderivados, apoyo con drogas vasoactivas y antibióticos de amplio espectro de última generación".