El pueblo chino que se quitó el estigma de ser nombrado desecho de perros.

 

En la provincia de Guizhou, en China, existe un pequeño poblado tan remoto y frío, que durante décadas fue conocido como Goushi o "caca de perro" en español; la razón, porque sólo los perros vagabundos se atrevían a visitarlo.

Hartos de las críticas y las burlas que han tenido que soportar durante siglos los habitantes del poblado, sus poco más de 300 pobladores decidieron poner fin ha ese tormento y solicitaron a las autoridades del país que permitieran cambiar el nombre; así, a partir de ahora se le conoce formalmente como Jinxin, que significa Feliz y Próspera.

Aunque están estrenando nombre, los pobladores no se han podido quitar el apestoso mote ni evitar las burlas de sus vecinos de aldea; sin embargo confían que muy pronto esta situación se revierta.