Thriller, en su aniversario, no deja espacio para las dudas, es el "treintón" mejor conservado de la industria. El disco, que hoy celebra tres décadas de su lanzamiento, ha cumplido a cabalidad con las expectativas que tanto Michael Jackson como Quincy Jones, el productor del mismo, pusieron cuando lo grabaron. 

No sólo eso, las ha rebasado por mucho, tanto, que a la fecha, sigue siendo el disco más vendedor de toda la historia con 109 millones de copias vendidas en todo el mundo.

¿La razón? A decir de diversos críticos, el álbum llegó en el momento justo al mercado musical que en ese entonces, 1982, veía cómo se desvanecía el furor de la música disco y cómo ninguno de los géneros emergentes –punk o new wave, por mencionar algunos– lograban satisfacer del todo la demanda de los melómanos.

Ahí, en esa encrucijada, Jackson logró colocar un disco de apenas nueve canciones, pocas para la época, pero suficientes si se toma en cuenta que entre ellas se encontraban cortes como Thriller, Beat It o Human Nature, argumentos suficientes para que desde su debut se mantuviera por 36 semanas en las listas de popularidad de Estados Unidos en 1983.

La salida al mercado del álbum, el sexto en la carrera de Jackson y el sucesor del aclamado "Off the Wall", no fue sencilla. Según diversos reportes, el cantante quería revolucionar la música con un disco que causara impacto, que dejara claro que el éxito que había conseguido en el pasado podría convertirse en su sello como artista, que el título del Rey del Pop no le era gratuito.

El tema, compuesto por Rod Temperton, llegó a las estaciones radiofónicas un año después de la salida del disco, el 12 de noviembre de 1983, y permitió que el cantante hiciera una nueva contribución a la industria musical al mostrar que un cortometraje era posible.

El videoclip de la canción, dirigido por John Landis y filmado en locaciones de Nueva York y Los Ángeles con un presupuesto de 500 mil dólares, significó un parteaguas en la industria no sólo por el tratamiento visual de Landis sino por la música y la coreografía que Michael Peters creó para lograr que zombies y un Jackson convertido en hombre lobo bailaran sin parecer comediantes.

Con él, además, Michael quiso poner el cerrojazo final al ciclo de Thriller para concentrarse en sus proyectos futuros. Sin embargo, nadie parecía listo para dejarlo ir.

Tanto que el disco aún figura en listas de Billboard y como el más vendido de la historia.