El dirigente estatal del Partido de la Revolución Democrática, Eric Cotoñeto Carmona advirtió que los actos de violencia que se registraron previo a la toma de protesta de Enrique Peña Nieto en nada favorecen el avance de la democracia, y pidió que quienes se dicen ser miembros de la izquierda no expongan a la gente en aventuras donde lamentablemente se pone en riesgo la integridad de las personas, además de que la práctica de hacer mártires se utilizó en la edad media.

Advirtió que sus declaraciones serán cuestionadas por quienes quieren mantener la imagen del PRD como el partido que genera miedo a los ciudadanos, sin darse cuenta que la votación que se obtuvo el pasado 1 de julio se debió a la campaña electoral que se desarrollo de manera pacífica, condenando cualquier hecho de violencia.

Indicó que el rumbo que está tomando el partido es el que le señalaron los ciudadanos quienes piden la izquierda moderada y moderna, que presente la propuesta a los ciudadanos.

Lamentó que algunos que se llaman herederos de la izquierda apliquen prácticas de la edad media o de las cruzadas cuando se mandaba a la gente a morir sin sentido sólo para tener mártires que se utilizaran como bandera, sin darse cuenta que la sociedad quiere que haya paz, no cerrarse a las otras opiniones pues para lograr la verdadera democracia que algunos pregonan se tiene que dar la pluralidad.

El también diputado local con licencia indicó que las prácticas de hace cincuenta años no funcionan, con la manifestación, el cierre de calles, el ofender a la gente, pues los ciudadanos se cansaron de vivir en ese clima, y el propio Andrés Manuel López Obrador en su campaña enarboló la bandera de respeto a los ciudadanos, pero alguno no quieren escuchar el mensaje.

Aclaró que sin dejar la movilización cuando esta tenga un verdadero sentido el PRD debe utilizar los espacios para presentar la propuesta, convencer a los ciudadanos, que no haya pretextos de los adversarios para hacer el uso de la fuerza pública.

El diputado, lamentó que haya quienes no aprendan de los maestros de la izquierda que advertían que sin perder la identidad se podían llegar a acuerdos con quienes consideraban de la derecha.

Cotoñeto Carmona dijo que él en lo particular condenará cualquier tipo de violencia generado por los radicales de ambos lados, e indicó que el PRD con su congreso nacional que será en dos semanas demostrará que el rumbo que seguirá es el de la no violencia, la propuesta, de lo contrario no se apoyará realmente a los mexicanos, y la lucha será con argumentos, no con las medidas de presión.
En tanto, el senador, Luis Miguel Barbosa Huerta, precisó que el perredismo será una oposición responsable.

Al iniciar un nuevo sexenio bajo el mando del PRI, el senador Miguel Barbosa Huerta aseguró que el PRD no permitirá ningún regreso al pasado y con todas las herramientas de la política y la fuerza de las leyes, evitará que el autoritarismo se imponga sobre las libertades y los derechos conquistados en México.

“Al gobierno de Enrique Peña Nieto le decimos que ejerceremos una oposición firme y responsable. No permitiremos ningún regreso al pasado, ni cualquier pretensión de dañar los derechos del pueblo de México”, agregó el coordinador parlamentario.

Durante el posicionamiento en el marco de la sesión solemne de cambio del titular del Poder Ejecutivo, el legislador poblano enfatizó que no permitirán la privatización de PEMEX, el establecimiento del  IVA a medicinas o alimentos.

Miguel Barbosa dijo que a pesar de que Enrique Peña Nieto tiene un “descomunal déficit de legitimidad”, que es riesgoso para el país, el compromiso del PRD es sumar esfuerzos en la consolidación de reformas que permitan un mejor nación.

El también presidente del Instituto Belisario Domínguez del Senado de la República dijo que la tarea del PRD en el sexenio será buscar la consolidación de la democracia, fortalecer el federalismo, la autonomía de los municipios, reformar al régimen político y al sistema educativo, combatir la pobreza, generar crecimiento económico, defender los derechos humanos, atacar la corrupción y preservar la soberanía.

Ofreció este compromiso a los trabajadores, empresarios comprometidos con el desarrollo del país, campesinos y pescadores, clases medias, a los pueblos indígenas, a los profesionistas y a las fuerzas de izquierda con las que compartimos programas e ideales y a todas las fuerzas políticas.

“El interés superior de la República requiere del diálogo. La integración de una agenda nacional implica un trabajo conjunto de gobierno y sociedad. Se requiere de un verdadero Acuerdo Nacional, que permita la reconciliación de las mexicanas y mexicanos con las instituciones del Estado”, añadió.

El senador Miguel Barbosa reiteró que el PRD dedicará todos sus esfuerzos para convertirse en una alternativa, socialmente útil y abierta a la sociedad. “Un partido que haga propuestas, promotor del diálogo, de la discusión seria, fuerte y responsable, de la construcción de acuerdos con todas las fuerzas políticas”.

El líder del PRD en la Cámara de Senadores señaló que inicia un nuevo capítulo en la historia política de México, en el cual la izquierda defenderá con energía y convicción los intereses de la sociedad y mantendrá sus principios para procurar la unidad de las fuerzas progresistas.

“Ya es tiempo de la buena ley, la que modere la opulencia y la indigencia, que aleje la ignorancia, la rapiña y el hurto (…) el compromiso de fondo es a favor de la profunda transformación democrática de nuestro país y por la construcción de un Estado Social, Democrático y de Derecho.”

Recordó que el voto ciudadano no otorgó a ninguna fuerza política el control del poder público de la federación, gracias a eso, en el Congreso de la Unión se preservó la pluralidad y con esto se estableció un contrapeso a los excesos o tentaciones que pudieran presentarse.

Barbosa Huerta afirmó que el PRD acude a esta sesión solemne con la representación de casi dieciséis millones de votos que obtuvieron los candidatos de la Coalición Movimiento Progresista y por su firme convicción a la institucionalidad republicana y al respeto a las leyes.