La Universidad Autónoma de Puebla, gracias al liderazgo del rector Enrique Agüera Ibáñez, se consolida a nivel nacional en la práctica de transparencia y la rendición de cuentas, cumpliendo así con su compromiso y práctica social, aseveró Ricardo Paredes Solorio, Director de la Facultad de Administración.

En la clausura del ciclo de conferencias “Transparencia y rendición de cuentas”, que impartió esta unidad académica, en coordinación con la Unidad Administrativa de Acceso a la Información de la Institución y el ayuntamiento de Puebla, el funcionario académico resaltó que dicha cátedra es la primera en su tipo en México y pretende convertirse en un espacio de discusión y análisis, a través del cual, surjan políticas encaminadas a fortalecer el derecho de acceso a la información y rendición de cuentas.
 “El sentido de transparencia y rendición de cuentas permite a los ciudadanos tomar decisiones sobre la democracia, la cual se fortalece cada vez más, al igual que otros valores. Hoy más que nunca debemos reflexionar para fortalecer al Estado mexicano, promover y consolidar una gestión transparente”.

Paredes Solorio indicó que “la transparencia es la obligación de los sujetos a hacer del conocimiento público la información derivada de la función pública, del ejercicio de sus contribuciones y tiene por objeto crear un ambiente de seguridad entre el gobierno y la sociedad”.
La coordinadora General de Transparencia en el municipio de Puebla, María del Carmen Leyva Bathory, reconoció el esfuerzo de la UAP de sumarse a esta acción, la cual continuará hasta el próximo año, ya que en este ciclo de conferencias “se trabaja para que los jóvenes se involucren en el tema de transparencia y participación ciudadana, con el fin de alcanzar una mejor calidad de vida”.

Informó que en esta cátedra igualmente colaboró Transparencia Mexicana, la Secretaría de la Función Pública, la UNAM, la Comisión de Acceso a la Información Pública y Protección de Datos Personales (CAIP) y el Instituto Federal de Acceso a la Información y Protección de Datos (IFAI).

Más tarde Eduardo Bohórquez López, presidente de Transparencia Mexicana, al impartir una conferencia expuso que “no inventamos el tema de acceso a la información pública por casualidad, sino porque se quería cambiar la realidad objetiva del país y de la sociedad, además de comprobar que no somos corruptos por genética”.

El también colaborador del Instituto del Banco Mundial mencionó que la corrupción debe preocupar a la sociedad, porque ésta baja la calidad educativa y el deterioro de las instalaciones en cuestión.

Comentó que los hogares que pagan más sobornos son aquellos conformados por jóvenes entre 18 y 24 años de edad; si esta situación no es alarmante, las personas que pagan más sobornos son los licenciados, porque piensan que su tiempo vale más, siendo así el motor de la corrupción.

 “Nuestro sistema es más corrupto porque se trata de tener más derechos que los demás, nos gusta ser la excepción a la norma y conseguir más privilegios”, dijo.

En lugar de tener un sistema que garantice a todos los mismos derechos, ocurre todo lo contrario: se protege a unos y desampara a otros, por eso se exige transparencia en el gobierno. Más que un problema de corrupción, “no se ha logrado construir un estado de derecho, donde la ley proteja a todos”, puntualizó Bohórquez López.