México no está preparado para una transformación agraria que pudiera trastocar la actual realidad jurídica del campo, consideró la Central Campesina Cardenista.

Precisó que nuestro país sigue siendo eminentemente agrario ya que el 52 por ciento de la superficie del territorio nacional es de carácter rural.

Destaca que antes de cualquier cambio en la materia, el campo mexicano debe ser rescatado, y si bien es "loable toda intención y propuesta de cambio, la base debe ser el consenso social a partir de un riguroso análisis tanto de las causas como de las posibles consecuencias".

La CCC afirmó que la iniciativa y la transformación de la Secretaría de Reforma Agraria en la Secretaría de Desarrollo Agrario, Territorial y Urbano, han despertado una notable inquietud en el sector rural, pues ello puede significar la extinción del ejido.