Al menos 32 personas murieron y otra decena se encuentra todavía desaparecida después de que se produjera un deslizamiento de tierra que arrasó un pueblo en las montañas del sur de China, en la provincia de Yunnan.

Entre las víctimas se encuentra una familia de siete miembros, según las autoridades locales, que indicaron a final de la tarde que el balance definitivo de la catástrofe podría ascender hasta las 46 víctimas.

El gobierno regional ha enviado a más de 300 efectivos de las fuerzas de rescate al lugar, informó la agencia china de noticias Xinhua.

El deslizamiento de tierra se produce en un condado cercano al que registró un terremoto de 5.6 grados en la escala de Richter en septiembre y que causó la muerte a 81 personas.

Un mes más tarde, un deslizamiento de tierra sepultó una escuela primaria, dejando a 18 estudiantes muertos y una persona.

Según algunos expertos, la combinación de las continuas lluvias, las condiciones geológicas locales, y los terremotos provocaron el desprendimiento de tierras del año pasado.