El Hospital Universitario de Puebla está cada vez mejor, con una transformación de fondo que experimentó en los últimos años, por lo que debemos sentirnos orgullosos de su labor no sólo a favor de los universitarios, sino de aquéllos que son los que menos tienen, afirmó el rector Enrique Agüera Ibáñez.

Durante un desayuno que compartió con enfermeras del Hospital Universitario, para festejarlas en su día, reconoció su labor y las invitó a realizar su tarea día a día con calidez humana. Reconoció, asimismo, las necesidades que tiene un centro hospitalario como ése, que de Hospital Civil pasó a manos de la máxima casa de estudios en el estado hace 40 años, sin contar desde entonces con un subsidio propio.

No obstante esta situación, asumió el compromiso de entablar conversaciones próximamente con los directivos del HUP, para otorgar definitividades a aquellas enfermeras y enfermeros con cinco años de antigüedad, así como realizar contrataciones y recategorizaciones entre el personal.

“A partir de esta reunión vamos a empezar a generar las respuestas que requiere el hospital. Hoy la institución tiene que construir escenarios en los se haga más con menos, por lo que debemos impulsar un esquema organizacional para ser más eficientes en nuestras tareas.”

En el Centro de Convenciones del Complejo Cultural Universitario, donde compartió la mesa con el director general del HUP, Cecilio Palacios Flores, y con directivos de ese nosocomio, Agüera Ibáñez recordó que los requerimientos del hospital se han triplicado, y como ejemplo citó que si antes se gastaban 70 millones en medicamentos, hoy la erogación en ese rubro es de 200 millones. Sin embargo, dijo, a pesar de adversidades, en la universidad existe certidumbre en todos sus ámbitos.

“Tenemos muchas razones para estar orgullosos. Yo soy un admirador de este hospital, porque su labor es heroica, existe en éste y entre su personal una gran vocación. Gracias por su esfuerzo y servicio, les reitero que vamos a seguir avanzando y atenderemos sus necesidades.”