La comunidad deportiva de México homenajeó este mediodía a Noé Hernández, medallista olímpico en Sidney 2000, en la plaza principal del Comité Olímpico Mexicano, con la presencia de las máximas autoridades del deporte mexicano, familiares, amigos, medallistas olímpicos y atletas en activo.

Daniel Aceves, presidente de la Asociación de Medallistas Olímpicos, fue el encargado de recordar los momentos que vivió Hernández Valentín en este lugar, sobre todo cuando entrenaba por las tardes para obtener su calificación a los Juegos Olímpicos de Sidney 2000.

“Noé Hernández regresa a su casa, el lugar donde se formó y un lugar donde su espíritu y su alma seguirá viviendo. Su cuerpo hoy se ha retirado, pero el espíritu continúa como cuando era joven y entrenaba para ser seleccionado mexicano hasta llegar dos veces a Juegos Olímpicos”, dijo el medallista en Los Ángeles 1984.

El féretro fue cargado por deportistas que han llegado al podio olímpico y colocado en el centro de la plaza, donde se montaron cuatro guardias de honor y luego fue despedido entre aplausos.

Las autoridades que encabezaron el acto fueron Carlos Padilla, presidente del Comité Olímpico Mexicano y Jesús Mena, director general de la Comisión Nacional de Cultura Física y Deporte.

El gobernador del Estado de México, Eruviel Ávila, se disculpó por no llegar al evento.