Apenas arrancó el año y el PRI de Puebla ha dado un viraje en año electoral.

El clímax de esta nueva posición del PRI fue el segundo informe de gobierno de Rafael Moreno Valle.

Los priistas prepararon durante esta semana una estrategia para desmarcarse del gobierno estatal luego de dos años de una relación tibia

Además, ha trascendido entre los priistas que la dirigencia estatal del tricolor apretarás las tuercas a los aspirantes a diputados locales.

El PRI nuevamente ha regresado a ser un partido con posibilidades de encarar la elección de este año.

Los mensajes cifrados del priismo fueron muy claros.

Este año se celebrarán elecciones en 14 estados de la república. Entre otros Oaxaca, Veracruz, Tlaxcala, Baja California.

El PAN y el PRD buscan alianzas para enfrentar al PRI. En estados como Oaxaca, Veracruz y Baja California podrían ir el PRD y el PAN en alianza.

El CEN del PRI ha mostrado su interés en lo que suceda en las elecciones en el centro del país. En especial sobre lo que suceda en el estado de Puebla.

El Comité Ejecutivo Nacional tricolor intervino en la designación del nuevo dirigente delegado del PRI poniendo orden en el tricolor poblano con miras a la elección de este año.

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Ni en la dirigencia de Fernando Morales Martínez, ni en la de Juan Carlos Lastiri Quirós, el PRI sostuvo una posición crítica o de desafío frente al gobierno del estado.

Lo mismo ha sucedido con los diputados locales del PRI quienes bajo la tesis de ser una “oposición responsable” han respaldado de manera unánime las iniciativas del poder ejecutivo.

Lo mismo las relativas a la creación de instrumentos de deuda indirecta, como la creación de Proyecto de Prestación de Servicios (PPS), que ha permitido la construcción de obras como el Centro Integral de Servicios (CIS) que a través de este instrumento de deuda indirecta se pagarán en 23 años 9 meses la cantidad de 3 mil 800 millones de pesos.

En especial, los diputados del PRI han respaldado todas aquellas iniciativas que ha tenido que ver con la desaparición o fusión de dependencias.

En el mismo tenor, otro tema que ha golpeado severamente a los seguidores del PRI fue el despido de trabajadores del gobierno del estado, donde el PRI simplemente defendió que se le pagara las liquidaciones que por ley merecen los trabajadores.

Otro punto en el viraje del PRI poblano se encuentra en la soterrada disputa entre los diputados del PRI en el Congreso local y la nueva dirigencia estatal priista.

Además, sin ningún tipo de crítica los diputados del tricolor han aprobado la conformación de los organismos autónomos como el Instituto Estatal Electoral (IEE), la Comisión de Acceso a la Información Pública (CAIP), los magistrados del poder judicial y el titular de la Comisión de Derechos Humanos de Puebla, con personajes ligados al gobierno del estado, colocando en entredicho la independencia de estas organizaciones.

El aún presidente de la gran comisión, Salomón Escorza, se ha confrontado públicamente con el dirigente del tricolor, Pablo Fernández del Campo. Las diferencias entre ambos políticos se deben a la posición progubernamental de los legisladores del tricolor.

El PRI, a pesar de de ser un partido de oposición, en la práctica, en los dos primeros años de gobierno de Rafael Moreno Valle, el PRI se ha comportado como un partido progubernamental.

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Esta semana, el PRI presentó un contrainforme, una vez que el pasado martes el gobernador de Puebla, Rafael Moreno Valle presentó su informe de gobierno.

Al informe no acudió la dirigencia estatal del tricolor.

En año electoral, el PRI resaltó los yerros de la administración morenovallista: la opacidad, como la ausencia de licitaciones; la falta de apoyo a los productores del campo; los onerosos gastos en comunicación social del gobierno del estado con la política de promoción del gobernador; la construcción del metrobús y el despido de 7 mil trabajadores de la administración pública estatal.

La dirigencia tricolor realizó las siguientes críticas: “Una administración que se conduce con la prisa de cambiar la fachada de la casa, con obras suntuosas de infraestructura en la ciudad capital y su zona metropolitana, pero que en ese afán se olvida del resto de la entidad y genera cada vez mayores indicadores de pobreza, sobre todo en las comunidades que están lejos del escrutinio mediático”.

La cúpula priista expresó sus críticas a la construcción del metrobús por incumplir el proyecto original:

“Se anuncian resultados de gran alcance que terminan en promesas incumplidas, atribuyéndose a la falta de planeación, tal es el caso del Metrobús, el cual habría de funcionar con 30 o 40 unidades articuladas, de las cuales sólo circulan 6 y que fueron sustituidas por más de 90 autobuses convencionales, que asemejan el sistema de transporte implementado hace años sobre la 11 norte sur, sistema probado y que por sus resultados hoy ha desaparecido.”

La ausencia de políticas públicas que respalden al campo:

“No existe política de crédito para los productores agropecuarios, ni respuesta a las peticiones de los productores agropecuarios. Los programas estatales están condicionados a la aportación de los ayuntamientos, a quienes se señala ante los requerimientos de los productores. Se eliminó el apoyo económico en la dotación de fertilizantes a productores de maíz, así como los programas de seguridad alimentaria.”

Recortes presupuestales sin afectar las partidas de comunicación social y la promoción del gobernador del estado, Rafael Moreno Valle, más allá del estado de Puebla:

“El recorte presupuestal se da en diversos rubros excepto en el de comunicación social, el cual según los propios medios de comunicación asciende a 180 millones de pesos. No obstante las reformas legales, se promociona la imagen personal incluso en otros estados.”

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El clímax de esta semana del nuevo PRI “opositor” fue la sesión extraordinaria del Consejo político del tricolor realizada este viernes. Luego de aprobar diversos puntos, el líder priista, Pablo Fernández del Campo, advirtió a sus compañeros de partido que no deben realizar acuerdos personales por encima del partido.

“Los priistas sabremos rectificar los errores del pasado con la gran convicción de ser priista. La palabra sumisión queda fuera del diccionario priista. Nadie por encima por el PRI. Ningún acuerdo particular con cualquier personaje. Hoy nos abrimos a todos los grupos, el trato de los priistas es con los ciudadanos.”

La advertencia de Fernández del Campo representa un viraje al comportamiento de los priistas locales, principalmente diputados, dirigentes partidistas y alcaldes, que han privilegiado los acuerdos con el gobierno del estado, lo que ha desdibujado en la práctica al PRI como un partido opositor.

Sin embargo, en el nuevo escenario nacional, con la llegada de un gobierno priista en la presidencia de la república, los priistas se perciben “engallados” y confiados en que el PRI se desmarcará finalmente del gobierno estatal.

Los cambios en la dirigencia priista, donde nuevos cuadros, algunos vinculados a la pasada administración estatal, como los exdiputados Barbára Ganime Borne, quien este viernes fue nombrada presidenta de la comisión de procesos internos del PRI; o el expresidente de la gran comisión y exdiputado local, Humberto Aguilar Viveros, parecieran marcar una nueva ruta para el PRI dejando su posición cómoda y progubernamental de “oposición responsable”.