Cada aula, laboratorio, espacio del quehacer académico, área de convivencia y acciones de vinculación social —llevados a cabo en los últimos ocho años— han estado dirigidos a responder demandas y necesidades de la comunidad universitaria, como un firme compromiso con los seres humanos, afirmó el rector Enrique Agüera Ibáñez, durante la inauguración del Andador Zen en Ciudad Universitaria.

Se trata de un espacio recuperado con una superficie intervenida de 3 mil 553.16 metros cuadrados, inspirado en la cultura japonesa, cuyo andador de concreto con recubrimiento en pintura es bordeado por arenilla, gravilla, plantas, puentes, bancas y escaleras que hacen de este un camino para disfrutar el entorno.

En compañía de directores de escuelas y facultades de la máxima casa de estudios en el estado, Agüera Ibáñez recorrió el sitio, seguido también por estudiantes y académicos.

Al develar la placa del lugar, señaló que el rescate de la zona confirma la vocación de hacer bien cada obra.

“Desde que asumí la responsabilidad de esta gestión tuve el firme propósito de dirigir el rumbo siempre pensando en las personas, porque estoy convencido de que quienes tenemos el privilegio de tener una función pública nos debemos a la sociedad, a las personas. No se trata de hacer las cosas por hacer: todas las acciones, todos los recursos deben tocar y transformar la vida de las personas, lo que no transforme para bien de la vida de las personas es como no hacer nada.”

El Andador Zen finaliza justo en el denominado Parque del Estudiante, obra recién inaugurada y que está conformada por el Teatro al Aire Libre, donde cada jueves habrá conciertos, obras de teatro, danza y otras expresiones artísticas para la convivencia universitaria; asimismo, por un Andador Perimetral que bordea el lago, accesos, sanitarios, vestidores y jardineras con aparatos para ejercicios.

Durante su recorrido, el rector de la UAP convivió con estudiantes que lo interceptaban para saludarlo y le pedían la foto del recuerdo. A paso lento disfrutó del espacio que se suma a la transformación que ha experimentado Ciudad Universitaria, importante campus que aloja a casi la mitad de la población estudiantil de la UAP y que hoy proyecta un nuevo rostro arquitectónico en armonía con el entorno natural.

En su mensaje, recordó algunas de las importantes obras realizadas en su gestión, como el Complejo Cultural Universitario, que “da sentido a la vida cultural de los universitarios pero también de los poblanos y cada vez de más mexicanos; el CCU ha tocado la vida de las personas y para bien porque genera un espacio de convergencia entre la cultura, la academia y la ciencia: cada persona que lo visita puede encontrar una respuesta para el espíritu, para el alma, pero también para el país desde las distintas áreas del conocimiento”.

Con la inauguración del Andador Zen, “un espacio para que ustedes disfruten”, dijo, “confirmamos nuestro compromiso y vocación de servir a las personas, porque todo lo que hacemos lo hacemos pensando en las personas y asumimos que lo más importante son los estudiantes, los trabajadores y maestros”.