El Instituto Mexicano del Seguro Social (IMSS), delegación Puebla se niega a pensionar por invalidez a un derechohabiente, que se vio afectado como consecuencia de una negligencia médica derivada de las acciones de los médicos del Hospital de Especialidades San José.

La falta de atención o la realización de un mal diagnóstico de parte de los médicos de esta institución de salud, que ha provocado que los derechohabientes terminen con efectos secundarios, provocando un cambio drástico en su forma de vida de manera permanente.

Es el caso de Eduardo Alejandro García Cortés, derechohabiente con el número de seguridad social 6287590786-7, quien tras serle detectado un problema en su oído izquierdo, terminó con una parálisis facial, doble visión, problemas permanentes en el oído y rinitis aguda.

De acuerdo al afectado, fue en el año 2009, cuando se le detectó una fuerte infección en el oído, por lo que acudió de inmediato con su médico de cabecera en la Unidad Médico Familiar 2, y donde tras una serie de estudios se confirmó que el problema era de importancia por lo que de inmediato se le envió al Hospital de Especialidades San José pues se trataba de lo que denominan otitis media crónica.

“La otitis media crónica es una enfermedad inflamatoria crónica del oído medio, sin tendencia a la curación. Se caracteriza clínicamente por una perforación de la membrana timpánica, pudiendo existir además destrucción, anquilosis de la cadena de huesecillos, una timpanoesclerosis o un colesteatoma. Suele ser una enfermedad del adulto. Se estima una prevalencia en la población general del 5 por ciento y en el 50 por ciento de los casos asociada a colesteatoma.”


Tras este diagnóstico, fue hasta el año 2010, es decir un año después, que se había programado una intervención quirúrgica donde únicamente se le realizaría una operación en el tímpano, sin embargo por una mala cirugía se le dañó de manera permanente el nervio facial, quedando con parálisis facial parcial.

De acuerdo a lo mencionado por el afectado, los problemas se agudizaron, provocándole dos infartos cerebrales, con una doble visión, vértigo, dolores de cabeza y el daño permanente del nervio facial, lo que le provoca una parálisis parcial.

“Me había dicho la doctora que me iban a tapar el tímpano, y aparte me iban a arreglar lo de la nariz, me hacen firmar un documento donde nada más mencionan que me van a quitar unas bridas, le dije a la doctora, y la doctora me dijo que lo hacen por situaciones económicas del seguro, para no gastar más (…) Me destroza el nervio facial, no en un 100 por ciento, pero sí en un 80 por ciento, por lo que estoy incapacitado para trabajar.”


La denuncia

Ante esto resultados García Cortés decidió solicitar la pensión por invalidez, sin embargo fue rechazada, ya que los responsables de emitir la pensión, del Departamento de Pensiones, consideraron que no era apto para aprobarlo, pues de acuerdo a su diagnóstico, sí podría volver a trabajar.

Ante esta negativa de inmediato interpuso una denuncia ante la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, donde el año pasado el laudo le otorgó la razón, sin embargo hasta el momento la delegación en Puebla decidió ampararse.

De acuerdo al laudo emitido por la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje, en la junta especial número 33, y con el número de expediente 626/2010, se determinó que sí procedía el otorgarle la pensión por invalidez.

Ya que dentro del proceso legal, la pericial médica, de nombre Yolanda Vargas Muñoz, dictaminó que Eduardo García Cortés cuenta con los siguientes problemas: “Secuelas de hipocusia profunda bilateral, secuelas de infarto occipital, diabetes mellitus, hiperlipidemia mixta, así como disminución severa de la función auditiva (…) Pronóstico reservado para la vida, malo para la función”.

En su conclusión determinó que “confirmaron la existencia de padecimientos, daño y gravedad, que disminuyen sus capacidades de tal forma que le impiden desempeñar actividades remuneradas con su edad, sexo y experiencia laboral, por lo que reúne cabalmente los requisitos del artículo 119 de la Ley del Seguro Social (…)”.

Este diagnóstico fue avalado de igual manera por la pericial médica Sandra Patricia Rodríguez Méndez, quien concluye que “el actor se encuentra imposibilitado por la disminución de la agudeza visual que presenta, así como agregado las limitaciones de los movimientos oculares deducción y versión de ambos ojos (…) hoy el actor reúne lo previsto por el artículo 119 de la Ley del Seguro Social vigente como ha quedado ampliamente demostrado.

”Por estos dos resultados la Junta Federal de Conciliación y Arbitraje determina que: Primero; el actor Eduardo Alejandro García Cortés, acreditó su acción y el demandado Instituto Mexicano del Seguro Social, no justificó sus excepciones y defensas.

”Segundo; se condena al demandado Instituto Mexicano del Seguro Social, de todas las prestaciones reclamadas por el actor Eduardo Alejandro García Cortés, en atención a los razonamientos expuestos en el tercer considerando de la presente resolución.”



A pesar del resolutivo el instituto se ha negado a pensionar al demandante, quien indica que no piensa demandar por negligencia, aunque manifestó que “solo quiero que me pensionen”.