De los 52 “cadeneros” que han sido detenidos en el Centro Histórico, por lo menos 80 por ciento obtuvo su libertad por la falta de ratificación de la denuncia de los agraviados, o en su caso por realizar el pago de una fianza.

El principal problema es que lamentablemente cuando se han detenido in fraganti a los delincuentes y los agraviados recuperan sus objetos robados, en ese momento no acuden a levantar su denuncia.

Además, al momento de ser trasladados al Juzgado Calificador por este delito, los encargados impiden un arresto conmutable con una multa, por lo que si se paga éstos salen en libertad, reconoció el secretario de Seguridad Pública del municipio, Amadeo Lara Terrón.

El funcionario municipal precisó que del total de las detenciones de los primeros meses del año en el que se han detenido a 52 personas, 80 por ciento quedó en libertad inmediata.

Lo anterior, debido a que estos delincuentes pagan una fianza que van de los 2 mil a los 4 mil pesos, que son pagados prácticamente de manera inmediata por los rateros.

Cabe destacar que en los últimos seis meses del año anterior lograron detener in fraganti a 250 cadeneros en la capital, principalmente en la zona del Centro Histórico, sin embargo del total sólo 120 rateros fueron remitidos debido a que los afectados decidieron no presentar la denuncia correspondiente.

Lara Terrón informó que pese al incremento de la presencia policiaca en el primer cuadro de la ciudad, 52 por ciento de los detenidos son detectados en la zona del Centro Histórico.

Manifestó que un problema es que hasta el momento la ley contempla que el monto total de lo robado es menor a los 4 mil pesos se deja libre al denunciado, sin embargo consideró necesario modificar la ley para que las sanciones sean más severas.

En el mes de junio de 2012 identificaron a cuatro “células” delictivas que operan en el Centro Histórico, que se integran de 10 a 25 sujetos que se dedican a robar en esta zona de la ciudad.

Los denominados “cadeneros”, que están a las órdenes de líderes altamente peligrosos y que son los responsables de estos delitos que han puesto en jaque a ciudadanos, turistas y comerciantes establecidos; incluso, a estos últimos los tienen amenazados para permitirles ingresar a sus negocios y esconderse de los elementos de la Policía Municipal.