Aunque reveló que con la alternancia en el poder político del estado de Puebla hace tres años se esperaba un Congreso plural en que los diputados pusieran mayores obstáculos para llegar a los acuerdos, “sin embargo, no fue así”, el analista político de la Universidad Popular Autónoma del Estado de Puebla (UPAEP), Alejandro Guillén Reyes, reveló que con la llegada de la LIX Legislatura, el pasado 15 de enero, “con tantos cambios y recambios, todos esos aspectos que incluso entran también en el ámbito legal, es un Congreso que en el papel se antoja a que sea de nueva cuenta, un Congreso que esté en la misma sintonía del gobernador, por los perfiles de los diputados y por la coalición”.

Incluso, reveló el investigador de esa casa de estudios poblana, así lo indican los posicionamientos presentados en el tercer informe, “que son muy claros”, es decir, los diputados de los diferentes partidos que están dentro de la coalición encabezada por el Partido Acción Nacional (PAN) están con el gobernador, aunque la voz discordante hasta cierto punto fue la emitida por diputada Silvia Tanús Osorio, del Partido Revolucionario Institucional (PRI).

El especialista en análisis político recordó que desde la modificación del sistema político en el estado de Puebla, es decir, desde la llegada de la alternancia a la gubernatura, evidentemente, las relaciones entre los Poderes Ejecutivo y Legislativo también se modificaron: “Porque en las anteriores Legislaturas y gubernaturas, en que tenía control el PRI, también se daba una relación generalmente favorable en torno a los intereses y la agenda del partido en el poder”.

Por eso insistió en que la relación de la LIX Legislatura se mantendrá de la misma forma que la anterior, con el gobernador del estado de Puebla, Rafael Moreno Valle: “Ahí están los números, los balances hechos respecto a las iniciativas que se aprobaron en la Legislatura saliente, donde las iniciativas del gobernador fueron prácticamente todas aprobadas, que si bien hubo algunas modificaciones a las iniciativas originales, eso es cierto, pero vimos un Congreso que estaba en la misma sintonía que la del gobernador, el punto máximo fue la famosa ley Mondragón, el punto de quiebre, que generó la percepción de que prácticamente el Congreso estaba al mando del gobernador”.

Alejandro Guillén Reyes afirmó que, aunque se cambiaron algunas curules el pasado miércoles, “más allá de ello, creo que por lo menos va a haber más dificultades para llegar a los consensos y las unanimidades, por lo menos así lo deja ver el discurso de la diputada del PRI Silvia Tanús Osorio, y lo que ha dicho el delegado regional del PRI, René Juárez Cisneros, en el sentido de privilegiar el diálogo y los consensos, pero que no caerán en la sumisión, entonces por lo menos en el discurso parece ser que va a haber una oposición que no va a aprobar en automático, sin tanta revisión y sin tanto cuestionamiento, las iniciativas del gobernador”.

El catedrático de la UPAEP insistió en que por lo menos así lo dejan ver en el discurso y hay que esperar a ver en la práctica lo que sucede: “Vamos a ver si este Congreso, lejos de generar la posición de sumisión, logra adquirir la percepción de legislativo, un poder que en teoría debe servir de contrapeso al ejecutivo, lo cual no quiere decir que en automático se oponga a todo lo que haga el gobernador”. Asimismo, aclaró que un Congreso que se opone por completo a un Poder Ejecutivo genera problemas y trabas en el funcionamiento público.

Para Alejandro Guillén Reyes, no se trata de que el actual sea un Poder Legislativo sumiso, pero tampoco un Poder Legislativo que se oponga a todo, por eso espera que encuentren el equilibrio correspondiente, que si hay iniciativas a favor de una mejor convivencia, a favor de abatir los problemas de la delincuencia, la pobreza y la marginación, “cuando sean esas iniciativas, qué bueno que venga la unanimidad, para beneficio del Estado; y cuando haya que cuestionar algunas de esas iniciativas, que se cuestione y se debata, para eso es el Congreso, para discutir aquellos problemas que son álgidos, entonces esperemos que la LIX Legislatura vaya en ese tenor”.

Es por eso que insistió en que no se trata de sumisiones y tampoco de estar en contra de todo, aunque aclaró que independientemente de que lo cuestionen la coalición del gobernador del estado de Puebla tiene mayoría y, por lo tanto, una buena parte o casi todas las iniciativas del gobernador van a pasar, porque así funcionan los regímenes democráticos.

Renuncia de Manzanilla, avalada por RMV
Ante la decisión del diputado plurinominal Fernando Manzanilla Prieto, de no rendir protesta como integrante de la LIX Legislatura del estado de Puebla, el investigador poblano no encuentra que exista alguna confrontación con el primer mandatario del estado de Puebla, Rafael Moreno Valle, también cuñado del político: “Yo no creo que esa decisión no haya pasado por la consulta al gobernador, tal vez, posiblemente, Fernando Manzanilla Prieto pueda ser un personaje que pueda ser utilizado en otros frentes y que seguirá en la apuesta por el gobierno de Moreno Valle”.

Al afirmar que el exsecretario general de Gobierno es un personaje inteligente, aseguró que su renuncia al Congreso del estado no lo ve como mensaje de confrontación, aunque quizá es el reacomodo de cuadros y de liderazgos, porque quizá pueda asumir un papel distinto al que estaba en los planes de ser diputado: “No creo que sea una decisión completamente propia, que sea una iniciativa que no haya sido consensuada con Rafael Moreno Valle”.

Un Congreso diferente hasta 2015
En una perspectiva de futuro, el analista político de la UPAEP afirmó que en la presente Legislatura encuentra un Congreso diferente al anterior: “Yo creo que será diferente, por lo menos de aquí al 2015, porque los discursos de los diputados es que se buscará el diálogo y la neutralidad para que el Congreso no se contamine, pero sabemos que en la práctica difícilmente eso se da. La lucha por el poder termina por absorber muchos de los aspectos normativos de lo que debe ser el sistema político, donde un elemento fundamental es la lucha por el poder y eso jala el resto de las actividades”.

A decir de Alejandro Guillén Reyes, los poblanos verán un Congreso diferente: “En lo particular, creo que sí será un Congreso diferente, por lo menos al 2015 y por lo menos en el papel de la oposición”. 

Pero no tanto de los diputados que pertenecen a la coalición, porque ellos se ve que van por la misma tónica de acompañar al gobernador en la misma tesitura: “En donde vamos a ver los cambios creo yo es en el PRI, así lo han dicho. Creo que hasta va a ser la diferencia, que en ese sentido no se distinguen mucho de aquellas Legislaturas en que el PRI era mayoría y el PAN minoría. Creo que vamos a ver un papel similar, sin llegar a la sumisión o la ruptura, no de aprobar todo lo que llegue del gobernador. Creo que vamos a encontrar lo que llaman algunos la oposición responsable, que es el equilibrio que busca privilegiar el diálogo”.

Los avances
Desde la perspectiva de Alejandro Guillén, el estado de Puebla y el propio país tienen avances desde hace varios años; y en el caso poblano, la alternancia es un avance. Políticamente, la alternancia ya es un avance: “Creo que en todos los Congresos, donde hay división de poder entre los poderes Legislativo y Ejecutivo, vamos a tener esta tónica, vamos a encontrar a aquellos representantes y legisladores que están con el Poder Ejecutivo y la oposición hará su papel. Esto se da en todos los sistemas políticos republicanos”.

Es por eso que insistió en que los avances se presentan políticamente hablando, aunque lo que falta ver es en los resultados, en los puntos en que se tiene que avanzar, los temas que son preocupación para el gobierno del estado, pendientes principales el tema de la seguridad, el combate a la pobreza y la transparencia: “Tres temas fundamentales y ojalá se pueda avanzar con ellos”.