El ecocidio del Parque Ecológico ahora se trasladó a la 31 Oriente, donde vecinos del lugar denunciaron que la empresa Eura derriba árboles y mantiene un proyecto totalmente contrario al proyecto sustentable y de equilibrio ecológico que prevalece a nivel internacional.

Voluntarios de la Asamblea Social del Agua se percataron del derribo de árboles que se llevaba a cabo al interior del Parque Ecológico. “Ahora se realiza en el camellón de la 31 Oriente, pero sin un proyecto en que fundamenten las acciones abusivas en contra de los espacios naturales”, señalaron.

Tiene dos semanas que empezaron a realizar obras sobre la 31 Oriente, afirmó una de las vecinas, y solamente existe el trascendido de que se construirá una ciclopista, pero no tienen mayor información al respecto.

La petición que tienen es muy sencilla, afirmó otro de los voluntarios de la Asamblea Social del Agua, “que ya no tiren los árboles, porque son los pulmones verdes que tiene la ciudad de Puebla y no podemos derribarlos de manera indiscriminada”.

En un recorrido nocturno por la calle 31 Oriente entre 20 y 24 Sur, se constató que el daño ecológico es evidente y la única alternativa que tuvieron a la mano fue colocar carteles, donde hacen un llamado a las autoridades, a que respeten los árboles.

Cuando se inconformaron por las obras que se realizan dentro del Parque Ecológico, recordaron los vecinos, el representante de la Secretaría General de Gobierno, Omar Álvarez Arronte, se comprometió a que no se tirarían los árboles. “Ahora ya van más de 100 y no sabemos cuántos más vayan a derribar”.

El problema paralelo, dijo una de las inconformes, es que al tirar los árboles salieron muchos pericos, “y los que volaron seguro encontraron un espacio dónde vivir, pero a los otros los mataron a balazos”.

Incluso, recordaron que al interior del Parque Ecológico había hasta nidos, que ahora desaparecieron por tantas obras de infraestructura que llevan a cabo. “No estamos en contra del progreso, pero no queremos que acaben con nuestros árboles”, porque los espacios naturales son la herencia que dejarán para sus hijos y nietos, reiteró.

Lo que hacen es muy injusto, dijo uno de los voluntarios, porque los espacios naturales dentro de la ciudad no deben ser tratados de manera arbitraria, como lo hacen. “Por eso hacemos la denuncia pública, porque queremos nuestra ciudad y no estamos de acuerdo en que la destruyan”.