Literalmente verificentros a medio terminar son con los que se tienen que enfrentar miles de automovilistas, quienes tienen que perder el tiempo haciendo hasta dos filas para poder cumplir con el requisito vial.

Hasta una planta de luz improvisada se puede ver en el establecimiento ubicado en avenida Municipio Libre, conocida como Las Torres, y esquina prolongación Netzahualcóyotl, el que abrió desde el pasado jueves.

Además, es notorio que en este lugar se aplanó, enmalló y encarpetó un terreno para dar el servicio improvisado o “al vapor” por la premura del tiempo.

Algunos trabajadores reconocieron que las máquinas ni siquiera fueron probadas con tiempo, como debería ser, sino que se está aprendiendo al paso de los días.

En un recorrido hecho por Intolerancia Diario, por los cinco establecimientos que ya abrieron por distintos puntos de la ciudad, se comprobó que están trabajando a media capacidad, luego de que en algunos ni siquiera utilizan las líneas completas, por falta de equipamiento.

En todos y cada uno los automovilistas se tienen que formar dos veces, con tiempos de pérdida de hasta seis horas, debido a que se entregan papelitos improvisados como citas para supuestamente evitar las filas.

Sin embargo, el tiempo que se pierde es grande. Por ejemplo, un automovilista que llega desde las 8 horas por su cita, se la dan hasta las 12 del día en promedio, pero en ambos trámites tiene que hacer fila.

Para lograr esa cita a las 8 horas, tiene que haber llegado por lo menos a las 6 horas, y cuando ya cuenta con la cita, aunque marque que es al mediodía, tiene que llegar con una hora de anticipación como mínimo, ante la gran afluencia de vehículos.

Sin embargo, según el titular de la Secretaría de Desarrollo Rural, Sustentabilidad y Ordenamiento Territorial (SDRSOT), Mario Rincón, ya se ha dado servicio a 10 mil automovilistas desde el 1 de noviembre, fecha que abrió el primer verificentro.

Cabe recordar que se tiene que dar servicio en 17 establecimientos a más de 850 mil vehículos que circulan en todo el estado de Puebla.

Apenas fueron abiertos los establecimientos de Ciudad Serdán, San Martín Texmelucan y Tepeca, y se espera que sea hasta finales de este 2014 cuando los 17 centros de verificación sean abiertos.

Además, los automovilistas tienen que pagar por el holograma “00”, para vehículos con antigüedad de cero a dos años, un costo de 650 pesos; el “0”, para automóviles con antigüedad de cinco a ocho años, es de 450; y el “1”, de 250 pesos.

Este servicio es más caro que en el Distrito Federal y Estado de México.

Fue en mayo cuando el gobierno de Rafael Moreno Valle clausuró los 83 centros de verificación en el estado, con el pretexto de que incurrieron en actos de corrupción, por lo que arrebataron a 17 concesionarios la operación del servicio para entregarla a foráneos por los próximos 20 años.

Ante esta situación, los exconcesionarios acusaron que las nuevas concesiones fueron entregadas a familiares y amigos cercanos a Moreno Valle, como la empresa de verificación que opera en el DF, propiedad de exdiputado panalista Jorge Kahwagi Macari.

Es de recordarse que dos empresas que ganaron la licitación para operar centros de verificación vehicular en la entidad poblana fueron clausuradas recientemente en el Distrito Federal por irregularidades.

Los horarios de atención de los verificentros son de ocho a 20 horas; atienden de lunes a domingo.

El 31 de enero de 2015 finaliza el plazo para realizar la verificación; el trámite se realiza desde el 1 de noviembre y hasta esa fecha, sin importar la terminación de la placa. 

Para realizar la verificación vehicular, los automovilistas deben presentar su tarjeta de circulación y certificado de verificación del primer semestre del 2014, en el caso de los vehículos con terminación 9 y 0, podrán presentar el del segundo semestre del 2013. 

Estos nuevos centros de verificación cuentan con un teléfono rojo para reportar cualquier irregularidad.

Al respecto, José Luis Góngora, presidente de la Asociación de Verificentros en Puebla, organismo que está luchando por recuperar las concesiones, comentó que no se necesita por lo menos un mes de pruebas, y estos arrancarían en poco tiempo.

“Dos meses de prueba para ver que el software corra bien y si el equipo lo acepta el programa, pero no vemos nada de eso, por ejemplo, en la 25 no hay nada, ni siquiera tecnología adentro, hacer pruebas en cinco días, pues no es así”.

Reiteró que se tiene que verificar el equipo, porque si no, se corre el riesgo de quedarse atorado.

En Puebla, un total de 17 empresas ganaron la licitación para operar igual número de verificentros en la entidad, luego de que el 20 de junio pasado fueron canceladas las concesiones existentes.

Los centros de verificación Álvaro Obregón, centro de verificación Tamaulipas, Control Ecológico Vallejo, Control Ecológico Corpus Christy, Control Ecológico Coyoacán y Controles Mexicanos de Emisiones e Impulsora Ecológica Barragan son algunas de las ganadoras.

De acuerdo con la SDRSOT, las compañías ganadoras realizaron una inversión de 11 millones de pesos por establecimiento, los cuales tendrán de dos a cuatro líneas para hacer las verificaciones, comenzando a operar a partir de octubre.

En la capital del estado se instalarán cinco centros de verificación; en tanto, en los municipios de Atlixco, Izúcar de Matamoros, Acatlán de Osorio, Chalchicomula de Sesma, San Pedro Cholula, Tepeaca, San Martín Texmelucan, Tecamachalco, Teziutlán, Tehuacán y Xicotepec de Juárez habrá uno.