Sicarios que se transportaban en una camioneta de color gris, de características desconocidas, ejecutaron balazos a Marcos Orea Carranza, dueño de un deshuesadero ‎ubicado en la zona de Valsequillo, que rentaba un espacio al gobierno de Puebla para que sirviera como deposito de vehículos o corralón.

‎Los hombres armados interceptaron a Orea Carranza cuando salía de su negocio, que se ubica en el kilómetro 14.5 de la carretera a Valsequillo, a las 20:30 horas del jueves 21 de noviembre, resultando lesionado en una mano su hijo de 15 años de edad, quien lo acompañaba al momento de la agresión.

Después de que los tiradores dispararon armas de diversos calibre y escaparon a bordo de la camioneta, al lugar acudieron paramédicos del 066, quienes revisaron al comerciante y se dieron cuenta de que ya había fallecido, en tanto que a su hijo lo trasladaron a un nosocomio.

También llegaron elementos de la Policía Municipal y del Estado para acordonar el área, en tanto que el agente del Ministerio Público de Homicidios inició las primeras investigaciones, donde se dijo que podría tratarse de un "ajuste de cuentas”.

Marcos Orea Carranza tenía antecedentes de comercializar con vehículos de dudosa procedencia, además de que ya había sido secuestrado y su familia tuvo que pagar 300 mil pesos para que fuera liberado.

Se dijo de manera extraoficial que el hoy occiso ya había sido amenazado por sujetos de crimen organizado, por lo que la Policía Ministerial de la comandancia de homicidios se encarga de las investigaciones correspondientes. 

Es el segundo dueño de deshuesadero asesinado en menos de una semana, el primero fue en San Salvador El Seco, los homicidas iba a bordo de una Silverado.