Como la espada de Damocles, es cuestión de tiempo para que alrededor de 150 familias se queden sin propiedades, entre viviendas y negocios, debido a las expropiaciones “exprés” que se realizan para la ampliación de la avenida de Las Torres, en la zona de Cholula.

Una de los vecinos del lugar, Adolfo Aca Flores, busca desesperadamente un abogado para poder defenderse ante la inminencia de la expropiación que sufrirá de su vivienda, la que ha habitado por más de 30 años.

En entrevista para Intolerancia Diario, el tapicero de oficio reconoció que el predio que aún habita no está regularizado al ser un ejido, pero señaló que tiene documentos donde comprueba que se ha solicitado la regulación desde que el actual gobernador Rafael Moreno Valle Rosas fungía como secretario de Finanzas, hace más de 10 años.

Explicó que la noche de este martes, al ver que su vecino David Gallegos fue despojado de su vivienda, los trabajadores del gobierno preguntaron por él para ubicar su predio, por lo que espera que le expropien en las próximas horas.

Y es que en la víspera en la colonia Zapata, de San Andrés Cholula, se realizó un nuevo desalojo para la modernización y prolongación de avenida Las Torres, que conectará con el Periférico Ecológico.

Indicó que desde marzo, supuestos trabajadores del gobierno han entrado por la fuerza a su terreno a hacer mediciones, lo que comprueba que está en la lista de terrenos a expropiar.

“Ya entraron a mi casa a la malagueña, no se identificaron, sólo decían ‘somos del gobierno’, que de la tenencia de la tierra, ahora sí que si no se identifican, qué puede uno hacer.

”Les dice uno ‘notifíquenme y ya entran’, pero no hacen caso, sacan fotos y miden”, dijo al señalar que desde entonces viven en la zozobra de que cualquier día lleguen a despojarlos de su vivienda”.

“Ya sabemos que me van a derribar mi casa, que me van a desalojar”, dijo, desesperado, al relatar que su vivienda es habitada por más de 12 personas, entre esposa, hijos, nueras y nietos.

“Estoy buscando el abogado para que me ampare, yo solito no me puedo defender”, señaló al explicar que en su casa tiene su taller de tapicería.

“Tengo mi negocio en mi casa, nosotros estamos pensando cómo es posible que el gobierno haga esto; primero, no quiere pagar bien; segundo, qué tiempo no vamos a trabajar. Si fuéramos profesionistas, pues nos iríamos a la oficina, o si fuéramos obreros, nos iríamos a la fábrica, pero ahí tenemos nuestros negocios. No sé qué va a pasar con nosotros”, dijo el sexagenario.

—¿Se quedaría sin nada?

—Sin nada, es lo único que tengo.