El modelo propuesto por el presidente de la república, Enrique Peña Nieto en el rubro económico dentro del decálogo “por un México con paz, justicia y desarrollo” pretende replicar el caso China, afirmó la catedrática del Tec de Monterrey, Ximena Echenique Romero.
Desde su perspectiva, el decálogo resulta impreciso en materia económica, aunque representa un área de oportunidad para el país, que debe aprovecharse.
En rueda de prensa, dijo que la propuesta del mandatario mexicano, de generar zonas económicas especiales en el Sureste del país no indica el área de especialización en que centrarán su actividad, lo que infiere la carencia de un plan estratégico que respalde el decálogo.
La especialista del campus poblano del Tec de Monterrey, reiteró que el modelo económico presentado pretende replicar el caso de China, país que durante más de 20 años potenció zonas específicas del país en cuanto a producción y puertos abiertos, para posteriormente abrirse al mercado internacional.
La especialista señaló que en la actualidad,  el conocido “milagro chino” es muestra de que la propuesta del presidente de la república en un corto plazo solamente verá sus frutos en lo correspondiente a la generación de empleos, lo relacionado a un “verdadero” desarrollo implica que se deba invertir en tecnología y educación.
De lo contrario, afirmó Echenique Romero, el destino del Sureste del país será solamente ser un área de maquila, cuya fuerza de trabajo estará representada en un 80 por ciento por mujeres.
Ante eso, apuntó que si no se invierte en estos rubros, las zonas económicas especiales que propone el presidente Enrique Peña Nieto, se quedarán sólo como parte del eslabón de la cadena de producción.
Lo anterior, concluyó, se puede afirmar porque hoy día el valor agregado de los productos del norte del país es del 5 por ciento, es decir, que los insumos que se consumen en esta zona, 95 por ciento son importados y el restante es generado en México.