Los asesinatos del empresario de Tehuacán Manuel Herrero Arandia y de su esposa, María Cristina Carvajal Argudín, muestran que en la actualidad se vive una impunidad que supera los límites tolerables, afirmó el rector de la Ibero Puebla, Fernando Fernández Font.
La creciente delincuencia que se vive en el estado, agregó, se convierte en una erupción que amenaza a Puebla; “el estado está amenazado por muchos lados”.

Es una pena que se viva una situación como la actual, agregó, pero aclaró que los muertos de Tehuacán son tan importantes como el resto de los muertos, “porque, como personas, todos valemos igual”; por eso dijo que hay una gran cantidad de muertos que no tienen nombre ni rostro.

Fernández Font fue enfático al señalar que las autoridades estatales se burlan y no existen medidas claras contra la corrupción, y “de esa forma no se solucionan los problemas”. No es posible, agregó, que se intente combatir el crimen metiendo más policías, porque así no se ataca el problema de raíz, porque prevalecen los salarios de hambre, y hay tanta miseria que no se puede buscar mayor seguridad en esas condiciones.

El rector de la Ibero Puebla afirmó que Puebla ocupa en la actualidad el triste cuarto lugar en pobreza, pero aclaró que aunque hay riqueza, está concentrada en pocas manos, “no está bien distribuida”. Prueba de ello es que el estado de Puebla es donde, proporcionalmente, más coches de lujo se venden, por eso puntualizó que en Puebla no se debe criminalizar la pobreza ni a los pobres.

Desde su perspectiva, el gran empleador de la actualidad es el narco, por lo que en esas circunstancias no se podrá erradicar el mismo narco y la violencia. “En la sociedad actual, hacemos solamente paliativos a un problema más hondo que no se quiere ver desde arriba, desde las cúpulas del poder público”.

Tehuacán no es el inicio del problema
El rector de la Ibero Puebla afirmó que antes de Tehuacán el problema de la inseguridad ya estaba presente, por lo que no hay que particularizarlo en el empresario y su esposa, porque reiteró que “todos somos personas” y hay que reconocer que el problema de la inseguridad no es reciente.

En el estado de Puebla, afirmó Fernando Fernández Font, tenemos empresarios ricos y empresas pobres, pero también hay una población privilegiada y al resto nadie los atiende. “Hay insatisfacción en la comunidad, que lleva a las protestas”.

En Puebla, agregó, hay asaltos y golpes en contra de las personas durante todo el día, y eso indica que la situación es sumamente grave. “Llo que estamos haciendo son solamente paliativos a un problema que no queremos ver desde arriba, desde los grades jefes”.

Por eso, reiteró que no se debe particularizar el tema de la pareja asesinada, porque el problema viene de antes y no hay que rasgarse las vestiduras, por lo que recomendó que no hay que cerrar los ojos para que el problema social que se vive no pase desapercibido.

La situación actual de inseguridad, ratificó el rector de la Ibero Puebla, es una amenaza muy compleja, por lo que su llamado es a no evadir responsabilidades, porque cuando uno asume su responsabilidad se puede avanzar.