El interés del gobernador Rafael Moreno Valle en San Miguel Canoa es el agua que se quiere llevar y luego regresarla a precios altos, denunció la señora Margarita Zepeda, habitante de la comunidad. Lo que quiere la administración estatal, reveló, es llevarse el agua, pero no se la puede llevar, porque el agua es del pueblo, agregó. “Les costó a los abuelos, les costó bajar el agua, meterla y todo se hizo con la cooperación del pueblo, entonces por qué van a venir y se la llevan para cobrárnosla”.

El problema, reiteró, es que la infraestructura del agua que baja de La Malinche fue una inversión completa de la comunidad. “Si a él no le costó, no puede llevársela”. Los que metieron el agua en Canoa, reveló Margarita Zepeda, fueron sus abuelos, y “el gobernador Moreno Valle quiere todo peladito y en la boca, pero no se la vamos a dar, porque es un esfuerzo del pueblo”.

Ante eso, los habitantes de San Miguel Canoa hicieron un llamado al mandatario poblano para que ya los deje en paz, porque ni siquiera tienen apoyos, por lo que si no se retiran “van a pasar muchas cosas en el pueblo, porque no nos vamos a dejar. Si Moreno Valle quiere el agua de Canoa, que venga por ella, a ver si tiene los pantalones para venir a Canoa”, dijeron los inconformes.

Los defraudadores de Canoa
Las inconformidades en contra de los líderes del pueblo que quieren ejercer el poder, dijo uno de los vecinos, es porque mienten permanentemente, con la finalidad de sacar provecho de los apoyos que llegan del gobierno.

Quienes cometen los fraudes en Canoa, dijo María del Rosario Pérez, son Germán Luis Pérez López, Jacinto Sánchez, Helena Arce y sus simpatizantes, quienes engañan a la gente y les venden los apoyos que les entrega el gobierno.

Incluso, una de las vecinas inconformes dijo que hace unos meses salió un programa de vivienda de parte del gobierno, las cuales fueron vendidas en 8 mil pesos por el grupo que encabeza Germán Luis Pérez López.

En un acercamiento con los reporteros, dijeron que Germán, Flavio, Elena y Víctor Sánchez andan engañando a la gente, porque tienen despensas en sus cuartos, que estaban llenos de despensas; “todo se lo quedan y después lo venden”.

Esos personajes, afirmó Margarita Zepeda, son rateros y nadie los encierra, por eso exigen que dejen en libertad al presidente auxiliar Raúl Pérez Velázquez, al que metieron a la cárcel de manera injusta. “Estos son rateros y nadie lo encierra, ¿por qué a Raúl lo metieron a la cárcel?”.

En Canoa, afirmaron los vecinos, son gente pobre que se dedica a las actividades del campo para sobrevivir, por eso consideran injusto que todos los apoyos que llegan del gobierno se lo queda la gente de Germán Luis y después intentan venderla a los habitantes.

Desde que se presentó el conflicto en la junta auxiliar, dijo uno de los inconformes, los simpatizantes de Germán van a las viviendas a solicitar firmas y engañan a la gente, porque esas firmas las utilizan para llevarlas a la ciudad de Puebla y presentarlas como prueba de respaldo; “pero la verdad es que aquí nadie los quiere”.

La señora Elena, dijeron los pobladores de Canoa, vende los apoyos que manda el gobierno para los niños, incluso vende los apoyos que están enfocados para el desarrollo social, por ejemplo los zapatos que llegan para la población, “cuando la mayoría de nuestros niños andan descalzos, pero también venden las cajas de aceite, ellos no ayudan a la gente, no ayudan al pueblo”.