La investigación del Vanadio en la BUAP es el primer libro publicado en español que reúne estudios sobre este elemento químico descubierto en México hace doscientos años. 

La publicación, editada por la Institución, aborda el trabajo científico realizado por investigadores de la Máxima Casa de Estudios en Puebla con respecto al vanadio, a fin de ilustrar el panorama de oportunidades tecnológicas que se vislumbran con su uso, en las áreas de materiales de alta tecnología, energías alternativas y Medicina.

El vanadio, elemento número 23 de la tabla periódica, es un descubrimiento mexicano fundamental para la vida moderna. 

El conocimiento de la química y bioquímica de este elemento y sus compuestos es fundamental para impulsar su potencial tecnológico, sobre todo en un país como México que tiene grandes reservas de este elemento en forma mineral y como acompañante del petróleo.

Los avances científicos presentados en el libro incluyen una explicación de los trabajos en los que se han obtenido moléculas denominadas insulino-miméticas, sintetizadas a partir de vanadio.

El libro documenta algunos trabajos científicos de investigadores de la BUAP como el doctor José Antonio Guevara García, con su director de tesis doctoral, Thomas R. F. Scior Jung, así también Enrique González Vergara, Eugenia Castro Sánchez y Javier Meléndez Bustamante, en el desarrollo de fármacos y alimentos para la prevención, el control y el tratamiento de la diabetes. Cuenta, además, con la colaboración de Dieter Rehder, científico de la Universidad de Hamburgo, Alemania, autor de un libro en inglés sobre vanadio y ganador del “Vanadis Award 2006”.

En su búsqueda de generar nuevos tratamientos para prevenir y tratar padecimientos como síndrome metabólico, obesidad y diabetes mellitus tipo 2, los investigadores Samuel Treviño Mora, José Ángel Flores Hernández y Aarón Pérez-Benítez, y el estudiante de maestría Eduardo Sánchez Lara, liderados por Enrique González Vergara, propusieron una formulación farmacéutica a base de vanadio, tanto inyectable como vía oral, que se encuentran en proceso de obtener su registro de patente.

En el libro se explora el proceso para la formulación farmacéutica de Decavanadato de 4-dimetilaminopiridinio: un metalofármaco que dispone de las propiedades insulino-miméticas de compuestos de vanadio en animales con diabetes.

En otro proyecto, los científicos combinaron la molécula de Decavanadato con un fármaco comercial llamado Metformina, que trabaja en el orden celular, particularmente en las mitocondrias, logrando con ello disminuir los efectos negativos del medicamento comercial ya que éste distribuye lípidos a diferentes tejidos que no deberían tenerlos.

Este efecto secundario está en función de las dosis que el médico recomienda. Lo que los investigadores de la BUAP lograron al unir este medicamento y la molécula de Decanavadato fue reducir 48 mil veces el uso de la cantidad de Metformina y su número de dosificaciones en animales.

Samuel Treviño Mora, académico de la Facultad de Ciencias Químicas y uno de los científicos que estudian los mimetizadores de vanadio, señaló que su grupo de investigación está posicionado como uno de los mejores del mundo dentro de este ámbito.

Hace más de 10 años, el doctor Scior realizó un diseño computacional de unas moléculas novedosas, y luego el doctor José Antonio Guevara García, hoy académico de la Universidad de Tlaxcala, realizó la síntesis de la sustancia y las pruebas biológicas con ratones diabéticos, para comprobar sus efectos, incluido la evaluación del nivel de toxicidad, pues por tratarse de un compuesto que contiene un metal de transición, sin alta especificidad, puede causar efectos secundarios serios.

Los trabajos de los doctores Scior y Guevara García en la obtención de nuevas moléculas que imiten y sustituyan a la insulina, surgen a partir de su interés por contribuir en la terapia de enfermedades que se han convertido en un serio problema de salud pública en México, como la diabetes. Los investigadores han logrado producir sustancias en base de vanadio capaces de imitar los efectos de la insulina, una hormona indispensable para el metabolismo de los azúcares en el cuerpo.

Con las moléculas insulino-miméticas se podría atender a pacientes con diabetes mellitus, pues éstas son capaces de sustituir el papel de la insulina dentro del cuerpo humano.

“Los resultados que obtuvimos en estas pruebas es que dicha sustancia tiene muy buen efecto. Su toxicidad fue inferior a las sustancias de referencia con vanadio ya publicadas: 8 veces menos tóxico que el compuesto de referencia”, explicó. Con su investigación se podría comercializar un fármaco que aparece como una atractiva alternativa para el tratamiento de la diabetes, pues su administración es oral, y no intramuscular como la insulina que tiene que ser inyectada.

A nivel mundial, los problemas metabólicos son abordados por diferentes instituciones académicas y centros de investigación, tanto del sector público como privado. La investigación centrada en este tipo de problemas se acentúa, ya que las enfermedades que se desencadenan de un mal metabolismo, son las más severas y frecuentes.

El vanadio es un elemento que se encuentra presente en animales marinos, plantas, algas y hongos. Gracias al talento y esfuerzo de académicos de la BUAP es posible que en un futuro no lejano sea un componente de fármacos para el tratamiento de enfermedades como la diabetes y, además, de ciertos tipos de cáncer.