Barcelona no fue la maquinaria espectacular de otros juegos, pero pudo controlar los embates de un Atlético de Madrid que lucía conforme con la propuesta catalana en el campo.

Los culés pudieron tomar revancha del año anterior, cuando en casa, los Colchoneros se coronaron como campeones de Liga.

Tras 64 minutos de tensión absoluta, Lionel Messi entró al área para definir y marcar el tanto que hizo estallar cientos de gargantas en Manzanares, y millones en Barcelona y el resto del mundo.

A los culés ya no les preocupó la victoria del Real Madrid ante Espanyol, el cuadro de Luis Enrique hizo la tarea necesaria y tras 93 minutos, llegó la explosión de júbilo. Barcelona regresó a lo más alto del fútbol español.

Barcelona cierra la temporada en casa ante el Deportivo la Coruña, ya pensando en la final de la Copa del Rey ante el Athletic de Bilbao, y la esperada cita en Berlín el próximo 6 de junio ante Juventus, por la final de la UEFA Champions League.