La socialité Kim Kardashian vuelve a la portada de la prestigiosa revista Vogue. Esta vez lo hace imitando a Marilyn Monroe, una de las actrices más aclamadas y admiradas del mundo. Todas las mujeres querían tener sus piernas, su escote, su lunar en la comisura de los labios... Todas querían sentirse tan deseadas como se sintió ella, que casi ningún hombre se le resistía. Ellos, por su parte, querían pasar una noche con la amante de Bobby y John Kennedy.

 


Kim no pierde ninguna oportunidad que implique mostrar lo poderosa que es, por eso no se lo pensaría dos veces cuando le propusieron encarnar a este icono pop y símbolo sexual. Quizá, ella considera que es la nueva Marilyn Monroe.
Kardashian ha realizado dos portadas para la edición de junio de Vogue. Por un lado, la celebrity aparece con el pelo moldeado como Marilyn y presume de escote mientras se pone unos guantes de cuero negro.
En otra portada, la mujer del rapero Kanye West lleva un jersey negro de cuello alto y manga larga y una falda. Dejando al descubierto parte de su abdomen.
La revista se centra en el fenómeno Kim Kardashian, en cómo ha ascendido en el mundo de la moda y en el “Efecto Bombshell”, que habla sobre cómo las curvas y las siluetas están apareciendo cada vez más en la alfombra roja.