Vecinos de la unidad habitacional SNTE denunciaron que el espacio para práctica deportiva y convivencia familiar, conocido como el eje vial K, se encuentra en total abandono, a grado tal que los vecinos han tenido que aportar recursos para su mantenimiento.
En un recorrido, se comprobó que el eje vial K se encuentra en total abandono, con muestras de la inseguridad. También, se comprobó que las malas condiciones del deportivo ponen en riesgo a los corredores, porque los deportistas tienen que utilizar la calle debido a que la pista que antes tenía gravilla ahora está llena de maleza y basura.
Los usuarios del eje vial K lamentaron que la autoridad no atienda este lugar. Afirman que han mandado oficios de manera permanente para que intervengan, sin respuesta oportuna, lo que ya generó que cada vez menos poblanos lleguen al sitio para hacer ejercicio.


Accidentes y aparatos oxidados

La presidenta suplente de la unidad habitacional SNTE, Cecilia Ramírez Gutiérrez, dijo que parte de la problemática es que no le dan el mantenimiento “y mucha gente lo utiliza”, incluso dijo que hay gente que al correr en las banquetas “ha sufrido accidentes”.
Los juegos y los aparatos para hacer ejercicio, contó, están oxidados y ya no sirven; además, el pasto está en muy mal estado. “Mucha gente viene a utilizar esa área verde y llegan de de varias colonias con sus mascotas”.
Confió en que con el apoyo del gobierno se puedan mejorar las condiciones del espacio para que puedan promover el deporte y la cultura en la colonia que se encuentra en la periferia del sur de Puebla.
Acotó que hace muchos meses que no le brindan servicio al lugar: “Solamente lo pusieron y así lo dejaron, pero los vecinos han aportado para darle mantenimiento, pero nosotros no podemos con todo, por eso pedimos que nos atiendan”.

Espacio grande sin recursos

Ramírez Gutiérrez reveló que se trata de un espacio grande, pero no hay recursos para mantenerlo. Soslayó que el gobierno prioriza más al turismo. “Mientras abandona todos los espacios deportivos, culturales y de esparcimiento social. El eje vial K se ocupa de 5:30 de la mañana a 8:00 horas, pero también los fines de semana, los sábados y domingos”.
Muchos habitantes, reveló, acostumbran a jugar por las tardes entre amigos y familia. “Incluso hay un torneo de fútbol rápido en las canchas y se juntan las familias porque van a apoyar a sus hijos y sobrinos y todo está en pésimas condiciones”, lamentó.

Esperando respuesta

Por su parte, Alfonso Barrales Bello, secretario de la mesa directiva de la unidad habitacional SNTE, contó que el presidente de la mesa directiva que salió hizo oficios para dar mantenimiento al eje vial K.
El lugar, agregó, es un total desorden, porque no se ha cortado el pasto y necesita urgente mantenimiento, pero también en un lugar peligroso, porque las personas caminan debajo de las banquetas “porque la pista que hicieron no funciona, porque la lluvia se llevó la gravilla que tenía”.


Vecinos suplen a la autoridad

En el parque no existe mantenimiento, dijo Adriana Aguilar, usuaria del espacio, pero ha estado por años así. “Las familias vienen a hacer deporte, a tratar de distraerse de sus actividades cotidianas”. Además de la poda y el mantenimiento, también solicitó mayor seguridad y alumbrado público “porque la zona es de alto riesgo”.
Por su parte, la señora Naela Ramírez dijo que todos los días asiste al eje vial K para hacer ejercicio. “Todos los días venimos, falta mucho mantenimiento, por eso nos bajamos a la banqueta, porque en el parque está muy feo”, comentó.
Los integrantes de la mesa directiva dijeron que permanentemente promueven que los vecinos asistan al eje vial K para hacer ejercicio, para convivir con la familia y sobre todo para hacer deporte, empero aseguran que la desilusión es creciente y los vecinos ya no quieren aportar para el mantenimiento, por eso esperan que el gobierno los escuche y atienda sus demandas.

Corredores constantes


La mayor afluencia de corredores se registra entre las 5:30 de la mañana y las 8:00 horas, todos los días, incluyendo los fines de semana.