Especialistas en urbanismo e ingeniería civil del tecnológico de Monterrey campus Puebla consideraron que la implementación del nuevo reglamento de tránsito, con la nula promoción que ha tenido con la ciudadanía y sin el anuncio de un tiempo de tolerancia para que los ciudadanos se familiaricen con el mismo, es una agresión a los derechos humanos y una falta en la transparencia. 
Además, consideraron que aún tiene inconsistencias su aplicación porque no se cuenta con la infraestructura y señalética necesarias para realmente mejorar el tránsito vehicular, además el reglamento no promueve una cultura vial, necesaria para ciudades del tamaño de Puebla.
En el Tecnológico de Monterrey se llevó a cabo la revisión del nuevo reglamento de tránsito, en la que académicos y especialistas encontraron innumerables inconsistencias en este reglamento en el que destaca el poco tiempo de promoción para que los poblanos se familiaricen con el mismo, dicho reglamento entrará en vigor el próximo 28 de agosto.
De acuerdo con Alejandro Pérez Villaseñor, director de la carrera de ingeniería civil de esa institución, y las académicas Patricia Reyna Ontiveros y Thalía González Cacho, coincidieron en que son muchas las fallas del nuevo reglamento de tránsito que está por entrar en vigor en Puebla capital.
Las principales modificaciones se dieron en el capítulo X del código reglamentario municipal.
Los académicos informaron que no se le ha dado a conocer a la ciudadanía un tiempo de tolerancia entre la aplicación del nuevo reglamento y el conocimiento del mismo, situación que complica el funcionamiento del tránsito vehicular, además de que su complejidad puede generar caos y molestia entre la población.
Por otro lado, explicaron que la complejidad del reglamento no coincide con la infraestructura de la ciudad, ni con los recursos humanos para la aplicación adecuada del mismo.
Por su parte, Pérez Villaseñor comentó que lamentablemente en Puebla no se respeta ni al peatón ni al automovilista, situación que empeora porque el propio reglamento, con promueve una cultura de la movilidad que impacte en los peatones, ciclistas y motociclistas.
Para reducir el número de accidentes viales, de acuerdo con Pérez Villaseñor, es necesario promover una cultura de movilidad que integre a los peatones y a los ciclistas. Asimismo, comentó que aumentar el número de multas y sanciones a los automovilistas de ningún modo va a mejorar los problemas viales de la ciudad, ya que se requiere cultura vial.
Para que el reglamento funcione y para mejorar la movilidad vial en el municipio de Puebla es necesario mejorar tanto la calidad de la infraestructura, mejor la señalética, así como mejorar la cultura vial, sin ello no es posible disminuir el caos provocado por el tránsito vehicular.
La confusión será el problema más impactante de la puesta en marcha del nuevo reglamento, pues las ambigüedades en el lenguaje promoverán precisamente dicha confusión por ejemplo en la determinación de cuáles son las vialidades consideradas como primarias y cuáles secundarias, porque ese criterio dependerá de quien las use, y en ambos casos se manejan distintos niveles de velocidad. Y puso de ejemplo la recta a Cholula cuyo límite de velocidad máximo permitido es de 80 kilómetros por hora, y con el nuevo reglamento al considerarlo una vialidad primaria disminuiría el límite a 70 kilómetros por hora.
En cuanto a lo positivo de la modernización del reglamento vial, señalaron, es que con el incremento de las multas han disminuido el número de accidentes viales, lo cual es positivo para la sociedad. “Sin embargo, está la otra parte en la que los ciudadanos vemos vulnerados nuestros derecho humanos, por no contar con todos los elementos que hagan transparente este tipo de situaciones” comentó Thalía González.