Rafael Ramírez, integrante del colectivo Puebla Libre, estima que a 5 años de la gestión estatal el legado del gobierno será de “mano dura” pero que esto no se trata de un descuido sino de un proyecto deliberado para agradar a sectores de las élites empresariales y de poder que añoran una forma de gobierno de control político férreo para cuidar sus inversiones.

Pero esta forma de gobierno represivo genera inestabilidad política porque carece de contrapesos.

El militante de izquierda formado en el movimiento social durante la década de los ochentas describe cómo sería recordado el gobierno estatal: “Un gobierno que aplicó mano dura, represión y violación a los derechos humanos Un gobierno que se ha caracterizado por ser odiado, por menosprecio a los poblanos, por el gobierno que mayor cambio ha hecho en su administración, y frente a eso yo me pregunto si los mexicanos queremos esos gobiernos.”

El militante izquierdista, quien fue encarcelado por razones políticas durante el sexenio de Mariano Piña Olaya, afirmó que el gobierno de Puebla endureció su relación con los movimientos sociales, con los sectores inconformes y con los partidos políticos de oposición. Porque en gobiernos anteriores había períodos en que los gobiernos suavizaban su relación hacia los sectores inconformes, estableciendo de facto treguas:

“Con la llegada de Almeida, cuando se viene una crisis de inseguridad en Puebla, un cuestionamiento en torno del anterior secretario qué esperarías. De cara a la etapa final de un gobierno, pues esperaría que se mandara un mensaje diferente, esperarías que las cosas, realmente cambiaran. Porque frente a una etapa de gobierno que culminas estás de cara a una persona que aspira a la presidencia de la república esperarías que si ha habido problemas de inseguridad y violaciones a los derechos humanos hubiera un cambo y frente a esta situación lo que ocurre es que hoy se pretende instalar una nueva forma de ser gobierno. Un gobierno en el que no estamos acostumbrados desde la izquierda, desde la gente que está en la lucha porque a la mejor no nos hemos actualizado. Si eras de una organización o de un partido político y el momento que esperabas para liberar presos, para llegar a acuerdos y simplemente había una cultura de que finalmente te llevabas todo un año viene el proceso electoral y la problemática se resuelva”.

Rafael Ramírez considera que en las actuales condiciones y a casi 5 años del gobierno de Puebla dejará como legado la “mano dura”, al mismo tiempo que ha privilegiado inversiones sin aspecto social:

“Marca un matiz diferente sean tiempos de crisis política o de crisis económica. Para ellos es la misma forma de ser y de manejar la política. Nos enfrentamos a situaciones que hoy para Puebla qué podríamos decir, ¿qué legados se dejarán? Yo creo que mano dura en todos los aspectos, obras de relumbrón que forman parte de una inversión y pocos podrán decir, cómo se va a recordar el gobierno de Moreno Valle. Como un gobierno que vino a invertir recursos pero no en obras que realmente la gente necesite. Como un gobierno que aplicó mano dura, represión y violación a los derechos humanos Un gobierno que se ha caracterizado por ser odiado, por menosprecio a los poblanos, por el gobierno que mayor cambio ha hecho en su administración, y frente a eso yo me pregunto si los mexicanos queremos esos gobiernos. Y con ello yo señaló no quiere decir que no hay un sector muy importante gobierno muy importante que pida a gritos que esta sea la forma de gobernar este país.

”Pero en estos tiempos debe haber equilibrio, equilibrios políticos y sociales, los que son indispensables para garantizar la gobernabilidad. El respeto a las instituciones. El respeto donde hoy en día no podemos permitir que esto se acabe. Cuando no hay gobernabilidad es peligroso para México. Creo que tenemos que ser muy responsables en la forma de actuar. Me llama la atención el tema de Morena, hoy es un proceso que va a la alza, lo mismo fue el PT, lo mismo fue el PRD, el PRD ganó una presidencia de la República pero una cosa es ganar y otra es hacer gobierno que Morena no se equivoque y que comentan el error que cometió el PRD, el del egoísmo”.

La política de cúpulas

Rafael Ramírez expuso que mientras en las cúpulas sus integrantes se preparan para “retener” el poder los sectores sociales y de izquierda simplemente aplican una política de segunda: “Yo creo que hoy por hoy ninguna fuerza política, se enfrenta a los intereses, a la gente que tiene el dinero, o se enfoca en los problemas sociales. Podrá ganar el PRI y el PAN y en muchos casos son cosas pactadas y estamos obligados a ser solidarios. 

Rafael Ramírez afirmó que hay un divorcio de la sociedad con los sectores críticos en Puebla: “A veces vemos que agreden los derechos humanos y decimos: a la mejor la debe. Vivimos en una etapa de crisis en los propios partidos políticos. No tenemos el valor. O simplemente para quedar bien nos quedamos al margen. Yo creo que la situación que vivimos en el país es preocupante porque no se vuelve un tema electoral es algo de fondo”.

Ramírez afirmó que las cúpulas de los partidos que le apuestan solamente a ganar elecciones, a conservar el poder: “Hay una redefinición de la política mundial. Hay países donde la izquierda ha ganado. Y en otros países viene el retorno de la derecha. Eso ocurre en nuestro país y en México. ¿Cuántos estamos en esa postura? Yo creo que somos los menos sí contamos las voces críticas frente al gobierno de Moreno valle. Los gobiernos le apuestan a la cuestión electoral, el mayor número de electores que deciden elecciones o están con el PRI o con el PAN. La gente pone a los gobiernos que quieren. Un problema grave de los mexicanos y de los poblanos es que no hemos aprendido a ser una verdadera oposición. 

”No obstante, los partidos solamente emiten una opinión cuando hay elecciones o con el fin de ganar las elecciones. De otra manera guardan silencio”, lamentó Ramírez, militante de izquierda, sobre el comportamiento silencioso de los partidos políticos.