Las autoridades poblanas cerraron el aviario de la ciudad hace casi 10 meses; en aquel momento, al interior de ese lugar destinado para la recreación social, para la academia y para la investigación, había mil 200 aves de diferentes especies, sin embargo, en la actualidad, en el parque Flor del Bosque solamente están unas 40 aves del total que trasladaron ahí.

Cabe recordar que en días pasados, en una reunión de consejeros nacionales de Semarnat, un funcionario federal escuchó la historia del aviario y aseguró que eso se trató de un ecocidio, y ofreció investigar para llegar a las últimas consecuencias.

De la actual esfera en que se ubicaba el aviario se difunden muchas versiones, aunque las más reiteradas son que va a desparecer porque la autoridad poblana ya no está interesada en mantenerlo y que entrará en un proceso de remodelación y con restaurantes al interior.

Empero la versión reiterada de los trabajadores del Parque Ecológico es que el aviario ya no abrirá más y que las pocas especies que quedaron estarán permanentemente en Flor del Bosque.

En Flor del Bosque,3.4% de especies 

Intolerancia Diario platicó con una de las voluntarias del aviario, Mónica Bello, encargada de la manutención y cuidado de la mono araña Frida, quien recordó que el aviario se cerró el 14 de noviembre del año pasado.

Y cuando el gobierno poblano anunció que las aves fueron trasladadas a Flor del Bosque, Mónica Bello visitó ese parque y se encontró con la mono araña Frida, a la están tratando muy bien y hasta la tienen el proceso de rehabilitación.

Empero dijo que de las mil 200 especies que estaban en el aviario, en Flor del Bosque solamente hay aproximadamente 40 aves de las más grandes, es decir, menos del 4 por ciento del total.

Recordó que esas mil 200 aves habitaban dentro de la esfera, pero además había nidos afuera de otras aves que emigraban. “Varios nidos, unos 10 o 12 nidos, pero ahora ya no se sabe lo que pasó con todas esa aves”.

9 meses cerrado y contando

Cabe recordar que el aviario está por cumplir 10 meses cerrado, y en la actualidad se dice que van a remodelar la esfera, que está en total abandono, porque incluso hubo varios proyectos, entre ellos un restaurante, pero lleva 10 meses cerrado y no hay nada, es decir, “un lugar en el que había tanta vida vemos que no quedó de una mosca”, dijo Mónica Bello.

Empero dijo que también se han escuchado rumores de que se quiere desmantelar, aunque hasta el momento el gobierno del estado de Puebla no tiene un proyecto claro y menos se observa la intención de recuperar ese espacio.

Voluntariado coordinado con Martín Camacho

Mónica Bello recuerda que su primer acercamiento con el aviario fue para prestar ayuda a la mono araña Frida, que fue rescatada por el aviario, le dio resguardo y la rehabilitó, porque la encontró electrocutada de la cabeza.

En sus reiteradas visitas a Flor del Bosque, que demostró con los boletos en mano, sabe que Frida está bien cuidada en ese espacio natural.

Empero reveló que todavía tiene traumas de lo que sucedió en el aviario. “aunque veo que la cuidan, pero Frida vio todo el ecocidio, porque yo visitaba el aviario por la parte de atrás y por etapas fueron quitando las aves, entonces me di cuenta que Frida seguía en su jaula y ya no había patos”.

Dijo que la mono araña vio cómo se llevaron a los patos, pero además escuchó los sonidos cuando atraparon a las aves. “Son cuestiones que todavía tiene ese reflejo, porque ahora escucha las aves grandes y todo su cuerpo tiembla, yo estoy segura que son reflejos de todo lo que ella vio”.

Además, recordó que cumplió tres años de voluntaria y en aquel momento el exdirector del aviario, Martín Camacho, sin conocerla, sin saber de su persona, le abrió las puertas para coadyuvar en el cuidado de las aves, que en ese momento se encontraban en el aviario.

Lo que observa en Puebla, dijo, es que es muy baja la cultura del voluntariado, entonces a veces quieres ser voluntario y la gente se extraña. “Si una característica tenía Martín Camacho es que a todos nos abría las puertas del aviario, claro que pudo haber tenido algunos desaciertos, pero sin conocer a los jóvenes, siempre nos abrió las puertas y el aviario funcionó, cumplió con sus metas de dar servicios ambientales”.

Hasta el año pasado, recordó, al interior del aviario había una importante diversidad, en la que las aves hacían simbiosis con las plantas, porque hay plantas que tienen una razón de existir porque desparasitan a los pájaros y otras atraen a los insectos para que los pájaros se los comieran, y también con la investigación y ciencia “el aviario cumplió su función y sus servicios ambientales”.

El cómplice papel de la Profepa

En su experiencia, la voluntaria del aviario aseguró que gran parte de la responsabilidad del maltrato y del ecocidio de las aves fue de la Profepa, porque el resto de los trabajadores son empleados.

Incluso, aseguró que después del cierre del aviario metió una recomendación para que el centro de rehabilitación de primates, en Catemaco (Veracruz), recibiera a la monita Frida para su rehabilitación. “Yo era la madrina de la mona araña, para su manutención, y Profepa no autorizó que uno sólo de los animales se fuera a un santuario, a pesar que la mono araña Frida era especie única aquí, y también el pelicano, y ninguno fue trasladado”.

Aseguró que la Profepa no se lo propuso, no se lo planeó y nunca le dio contestación. “Eso fue en noviembre del 2014, a pesar que metimos solicitudes para que fuera llevado al santuario de Catemaco”.

Dijo que desde la Profepa “sabían lo que pensaban hacerle al aviario, pero no se planearon que algún animal de todas las especies que habían, se podría ir a un santuario, para su rehabilitación, no lo consideraron”.

Confirman el ecocidio

Mónica Bello reveló que en el encuentro de Ciudadanos Consejeros Nacionales de Semarnat de diferentes estados, congregados en la XVII Reunión del Consejo de la Comisión para la Cooperación Ambiental, en Boston, el secretario de Planeación de Semarnat, Rodolfo Lassi, escuchó las denuncias y exclamó que “eso fue ecocidio”.

Por eso dijo que se comprometió a investigar el caso, para que también se deslinden las responsabilidades pertinentes. “Estoy segura que también se dieron cuenta que el aviario cumplía con su función ambiental, social y académica”.