En el reglamento de Tránsito para el municipio de Puebla, que entra en vigor el próximo viernes 28 de agosto, existen inconsistencias, “que aunque son pocas son muy marcadas”, señaló el regidor Iván Galindo. 

n entrevista, mencionó que esas inconsistencias, se pueden resumir en tres puntos fundamentales. La primera, las ofensas a los elementos de tránsito, que queda muy subjetiva. La segunda, los cateos hacia el interior de los vehículos que son propiedad privada de los ciudadanos, porque se presta a abusos, “algo que realmente ya ha sucedido”.

Y la tercera, reveló, es el tema de los protocolos de actuación que no están regulados y que resulta un tema preocupante, porque de no hacerlo, deja al libre albedrío la actuación de los policías, al momento de realizar una detención a los ciudadanos del municipio.

El regidor del PRI, aseveró que el documento que salió por consenso se puede corregir “y se debe corregir en la presente administración municipal, porque por ejemplo, los protocolos de actuación fue un compromiso del cabildo, pero ya pasaron cuatro meses y la discusión no se ha retomado”.

El problema, dijo, es que ningún actor político, social o administrativo de la actualidad, ha revisado eso.

“Nadie ha reparado en eso, pero si no tenemos protocolos de actuación, evidentemente queda a discreción de la actuación del elemento de tránsito en la aplicación del reglamento”.

Y esa presión, para lograr corregir el problema, dijo Galindo Castillejos, puede desembocar en algo desde la fracción priista, aunque somos minoritarios.

De absurdos a incoherencias

Y aunque reconoció que la mayor parte del nuevo reglamento de Tránsito Municipal, se aprobó con el consenso de los grupos sociales, empresariales y de universidades, Galindo Castillejos dijo que los tres artículos que menciona, van de lo absurdo a las incoherencias, empero, reveló que estarán muy atentos que no haya abusos de parte de los elementos policiacos y cuando las haya que se sancione con todo el peso de la ley.

Ofender a los agentes de tránsito

Uno de los temas que debe revisarse, dijo el coordinador de la bancada PRI-Verde, es el de las ofensas a los agentes de tránsito, que es una de las 9 nuevas infracciones, “esto queda muy a lo subjetivo”.

Aseguró que no se entiende lo que quieren decir por ofensa, por eso, dijo que no podemos permitir que si un ciudadano reclama, exige o rechaza, eso puede ser considerado como ofensa, “eso no puede ser, quedó muy ligero, muy al arbitrio, muy subjetivo y evidentemente se presta a muchos abusos”.

Reveló que ojala y no suceda pero deja el campo abierto a que se pueda hacer abusos en contra de los ciudadanos, ese fue de los temas que más cuestionamos”.

Municipio sin protocolos de actuación

Dijo que otro tema en que también pusieron el punto sobre la i, fue que este reglamento de tránsito tendría que ser la puerta de entrada a la discusión de los protocolos de actuación, que no hay en el municipio.

Sin embargo, dijo que ya pasaron cuatro meses, desde que lo aprobaron y el compromiso fue que inmediatamente iban a iniciar con el análisis y la discusión de los protocolos de actuación, “el problema es que en Puebla no hay protocolos de actuación”.

Es decir, apuntó, que si a ti te infracciona o te detiene un elemento de tránsito no hay un código o un manual en el que esté perfectamente estipulado cómo tiene que actuar y cómo tiene que proceder en su contacto con el ciudadano, es decir, si no está regularizado, si no está protocolizado, evidentemente se presta a muchos abusos.

Policías no tienen la confianza ciudadana

Pero además, agregó, entre todos los servidores públicos, los agentes policiacos, no son quienes tienen la mejor confianza ciudadana y contrario a ello, es sobre quienes recae la mayor desconfianza.

Por lo tanto, dijo, parecen absurdos esos artículos, por eso, dijo que resulta apremiante aprobar desde el cabildo, los protocolos de actuación en operativos como el alcoholímetro y los famosos retenes “que tanto hemos insistido en el cabildo que se tiene que reglamentar, porque no puede quedar a la imaginativa y la ocurrencia”.

Además, reveló que no hay los cómo, cuándo y dónde se instala un retén, porque evidentemente, como bien sabemos, muchos de estos retenes tienen la finalidad de sacar dinero a costa de los poblanos, en lugar de ser retenes preventivos.

No debe considerar detenciones ni cateos

Sobre el reglamento de tránsito, dijo Iván Galindo Castillejos, en la comisión sostuvieron que no se pueden hacer detenciones, es decir, pueden asegurar a las personas que cometan alguna infracción pero no pueden hacer detenciones, “por eso exigimos sacar este tema del reglamento de tránsito”.

Dijo que “un tema que me parece muy importante es el de los famosos cateos o revisiones a los vehículos, tanto los elementos de tránsito como los policías municipales, no tienen facultades, y subrayo, no tienen facultades para hacer intromisiones e inspecciones en el interior de los vehículos”.

Es decir, explicó, que se han dado muchos casos en que le exigen al ciudadano que abran sus cajuelas, pero no tienen facultades, “y no quiero caer en el campo de la irresponsabilidad e incitar a la rebelión de los ciudadanos, no es ese mi interés”, empero, dijo que simplemente se trata que queden salvaguardados los derechos.

Por eso, explicó que si el ciudadano decide que no quiere prestarse a una revisión a su interior de su vehículo, está en su derecho y no se lo pueden exigir, si no es mediante una orden de cateo o una orden judicial.

El reglamento se abrió a diferentes expresiones
    
A dos días de la entrada en vigor del nuevo reglamento de Tránsito municipal, el regidor priista, afirmó que hay que destacar que fue un buen papel el que se hizo de parte del regidor Adán Domínguez Sánchez, desde la presidencia de la comisión de Movilidad Urbana, porque fueron meses de análisis y de discusión e incluso abrió la comisión a diferentes académicos y expertos, además de asociaciones civiles, “lo que me parece positivo”.
    
Dijo que por eso, llegaron a un documento que generó concesos y que contó con la simpatía del PRI tanto en la comisión como en el cabildo, “pero también tiene aspectos negativos que fueron muy polémicos y que nosotros cuestionamos fuertemente en esos meses de debate”, concluyó.