“La ciudad de Puebla no está preparada para el tipo de reglamento que arranca este viernes 28 de agosto, porque la sociedad no está perfectamente informada para identificar calles primarias y secundarias”, aseguró Octavio Flores Hidalgo, especialista en Procesos Territoriales, de la Facultad de Arquitectura de la UPAEP.

Y aunque dicen que el reglamento de tránsito es provisional y que puede ser perfectible, el académico dijo que las cosas provisionales quedan para siempre. “El error queda para siempre”. Por eso dijo que los poblanos lo vamos a sufrir hasta que todos los habitantes pongamos un alto. La autoridad debe entender, comentó, que la ciudad se está rehaciendo constantemente, por eso avaló que se programe una revisión constante.

Se necesita de una visión integral, agregó, donde se involucre a toda la zona metropolitana, porque ahora resulta que al salir de casa tienen que llevar todos los reglamentos de tránsito, porque no sabes si aplica el de Puebla, el de San Andrés Cholula, el de San Pedro Cholula o el de Tlaxcala.

De no dejar claro todo el contenido, dijo el catedrático, se presta a una interpretación o subjetividad de parte de los pobres agentes de tránsito, que de por sí tienen mala fama y con esto se va a prestar a más cosas.

La ciudad no está preparada, dijo, porque no hay señalética, pero además porque hay muchas zonas marginales y hay problemas de nomenclaturas, los puentes peatonales. “Esas son acciones bonitas, pero el resto de la ciudad no tiene iguales condiciones”, porque es importante hacernos responsables de la ciudad.

Por eso dijo que hacen falta jardineras, espacios de descanso, áreas de encuentro, lugares para reparar las bicicletas y para estacionar. “No tenemos mucho esa cultura, y menos el proceso de urbanización, porque se necesita información, comunicación y que la gente tenga todo claro”.

Aunado a eso, dijo que se debe garantizar que el agente de tránsito se capacite y que los transportistas públicos tengan información a la mano. “Todo eso no se ha logrado, por lo que tenemos un problema de formación, de capacitación y de coherencia”.

Sin cultura para el reglamento

En entrevista, reveló que un reglamento efectivo debe tener una visión integral, porque la sociedad no está preparada para ese tipo de reglamentos, es decir, no hay una señalización completa para el común de nuestra población, para que sepa cuál es una calle primaria, una secundaria y una local, o qué hacer en el centro histórico.

Lo anterior, dijo, lo podemos suponer porque se actúa con sentido común, “que no es lo más abundante”, pero se necesita pintar las banquetas, que quede claro de dónde a dónde te puedes estacionar y donde no.

Flores Hidalgo reveló que no existe señalética adecuada, porque se dice siempre que en amarillo no te estacionas, en blanco sí, y ninguna de esas está visible, entonces es muy difícil decirle al peatón que lo están infraccionando; porque la calle no habla, pero el mismo problema lo vivimos con las obras, que sabemos son para beneficio, pero se observa diariamente que tienen problemas.

Homologar reglamento

El especialista en Procesos Territoriales dijo que plantear un reglamento de tránsito tratando de homologar otros están muy bien siempre y cuando tengamos la misma cultura, porque tenemos un problema muy fuerte en la zona metropolitana, donde tenemos distintos reglamentos de tránsito.

Por eso dijo que en el extremo hay que cargar todos los reglamentos de tránsito posible para saben en dónde nos toca y dónde aplica, ya sea el de San Andrés Cholula, el de San Pedro Cholula, el de Puebla, el de Tlaxcala, el de Veracruz. “Porque resulta que ahora cada quien tiene sus propias reglas, sus propios costos y sus propias sanciones”.

Destacó que está muy interesante la intención de plantear una jerarquía donde el peatón es primero, después el ciclista, los vehículos automotores y el transporte público, pero cuando sólo unos son reprimendas y otras son multas, en función de un parámetro que lo definirá el agente de tránsito correspondiente, es difícil tener muy concreto y muy claro este tipo de sanciones.

Focos rojos del reglamento

Con el reglamento y con los agentes viales, reveló el catedrático de la UPAEP, pasa como en los partidos de futbol, donde el reglamento queda muy subjetivo. “Habrá que ver quiénes son más sensibles que otros, porque se ve como los árbitros de futbol: sacan la roja por decirle mi vida y a otros no le hacen nada aunque les refresquen la familia”.

Es un problema subjetivo, dijo, porque tenemos gente muy altanera que no necesita decir una grosería para ofender, pero esa parte es muy difícil, pero también hay que capacitar a los agentes para que respeten.

Además, dijo que los cateos a los vehículos es una cosa terrible, es una invasión a la propiedad privada, a menos que el propietario lo autorice, pero recordó que eso era un privilegio de los militares, “entonces ahí hay un detallito que hay que afinar”.

Finalmente, sobre los protocolos de actuación, que no existen, dijo que no están delimitados, pero es una omisión, aunque hay intención del gobierno para aprobarlos después. “Hay que tener cuidado, porque se necesita fomentar y conocer”, concluyó.

Tome nota

En entrevista, Flores Hidalgo reveló que un reglamento efectivo debe tener una visión integral, porque la sociedad no está preparada para ese tipo de reglamentos, es decir, no hay una señalización completa para el común de nuestra población, para que sepa cuál es una calle primaria, una secundaria y una local, o qué hacer en el centro histórico.

Llamado

El especialista en Procesos Territoriales dijo que plantear un reglamento de tránsito tratando de homologar otros están muy bien siempre y cuando tengamos la misma cultura, porque tenemos un problema muy fuerte en la zona metropolitana, donde tenemos distintos reglamentos de tránsito.